La sopa de tortilla, también conocida como sopa azteca, se consolida como uno de los pilares más emblemáticos de la cocina mexicana, presente en las cartas de los mejores restaurantes del país, pero ¿Cuál es la receta original de este platillo?
Para lograr el sabor perfecto en tan solo 50 minutos, el secreto reside en la técnica del sazonado. La preparación comienza con tortillas de maíz cortadas en julianas y fritas hasta obtener una consistencia crujiente.
Simultáneamente, se elabora una base de jitomate, cebolla y ajo que debe sofreírse hasta alcanzar un tono naranja intenso, señal de que los sabores se han concentrado. Posteriormente, se integra el caldo de pollo con el toque aromático indispensable del epazote y el picor sutil del chile pasilla frito, dejando que la mezcla hierva a fuego lento para unificar los aromas antes de incorporar las tiras de tortilla.
El éxito de este platillo culmina en una presentación visualmente atractiva y llena de contrastes. Una vez servido el caldo caliente en el tazón, se recomienda acompañarlo con rebanadas frescas de aguacate, cubos de queso panela y trozos de chicharrón crujiente que aportan una dimensión extra de sabor.
Para el toque final, una pizca de orégano seco y unas gotas de limón realzan la frescura de la sopa, ofreciendo una experiencia culinaria completa que rinde homenaje a las tradiciones más arraigadas de México.

