Un sencillo ejercicio podría convertirse en un aliado para reducir la tensión acumulada en el cuerpo y favorecer la relajación. Así lo plantea una práctica difundida por especialistas en neurología, quienes destacan que extender la lengua durante 40 segundos, dos veces al día, puede contribuir a disminuir la tensión muscular en la zona del cuello y mejorar el bienestar general.
El interés por esta técnica surgió luego de que un neurólogo recomendara el ejercicio a uno de sus pacientes. De acuerdo con la experiencia compartida, tras dos semanas de realizarlo de manera constante, los niveles de cortisol, hormona asociada al estrés, disminuyeron de valores relacionados con ansiedad clínica a rangos considerados normales, sin necesidad de modificar la medicación ni incorporar nuevos tratamientos.
Especialistas señalan que entre el 60 y el 80 por ciento de la tensión corporal crónica se concentra en el cuello, una región que influye en funciones como la respiración, la postura y la regulación del sistema nervioso. Cuando esta tensión persiste, el organismo puede mantenerse en un estado permanente de alerta.
La explicación fisiológica radica en la conexión de la lengua con el hueso hioides, una pequeña estructura que sirve de punto de anclaje para diversos músculos profundos del cuello y la garganta. Al extender la lengua completamente durante algunos segundos se produce un estiramiento suave que puede favorecer la liberación de la tensión acumulada en esta cadena muscular.
Aunque se trata de un gesto simple que puede realizarse en cualquier momento del día, especialistas recuerdan que esta práctica no sustituye tratamientos médicos o psicológicos y que su finalidad es contribuir a la relajación muscular y al bienestar general.
Asimismo, recomiendan consultar a un profesional de la salud antes de incorporar cambios en la rutina de cuidado personal, especialmente en personas que reciben atención médica por trastornos de ansiedad, estrés o cualquier otra condición relacionada con la salud física o mental.