Lejos de considerar su condición como un obstáculo, dos jóvenes incorporados a la Cuarta Generación de Policías de Proximidad, ven en esta oportunidad la posibilidad de demostrar que la vocación, la disciplina y la voluntad son más fuertes que cualquier limitación. Su meta es integrarse a la policía municipal de San Luis Capital y contribuir al fortalecimiento de la seguridad desde las capacidades y conocimientos que cada uno tiene.
Marco Antonio, de 36 años, cuenta con una discapacidad visual avanzada y ya tuvo experiencia previa dentro de la corporación, lo que hoy representa una motivación adicional para continuar su desarrollo profesional. Destaca sus conocimientos en informática y atención ciudadana, áreas en las que considera que puede aportar significativamente. Con confianza, asegura que seguirá las indicaciones de sus superiores para cumplir con éxito esta nueva responsabilidad.
Por su parte, Alan Ismael, de 31 años, vive con baja visión a causa de una enfermedad denominada retinosis pigmentaria. Esta será su primera experiencia en el ámbito policial. Explica que decidió aceptar este desafío como una oportunidad de crecimiento personal y profesional, convencido de que la discapacidad no reside en las condiciones físicas, sino en las barreras mentales que impiden enfrentar los retos de la vida.
Con acciones como esta, la administración municipal del alcalde Enrique Galindo fortalece una visión de servicio público más accesible e incluyente, donde las capacidades, la preparación y la vocación son los elementos que definen la participación de quienes buscan contribuir a la seguridad de la ciudadanía.