El majestuoso mausoleo conocido como el Taj Mahal, célebre maravilla del mundo moderno, encuentra su equivalente mexicano en el municipio de Acámbaro, Guanajuato, mismo que comúnmente se le denomina el Taj Mahal mexicano y se refiere al prodigio arquitectónico llamado el Templo de las Cruces
Ubicado a unos 12 kilómetros de Acámbaro, en el pueblo del mismo nombre, está inspirado en el icónico Taj Mahal de la India, construido en el siglo XVII, el Templo de las Cruces deslumbra con su diseño que evoca una mezquita, similar a su contraparte asiática. Este monumento cuenta con cinco cúpulas doradas, un claro homenaje al esplendor del Taj Mahal en Agra.
El crédito por el diseño de esta joya arquitectónica recae en el arquitecto José Ignacio Monroy, según el Instituto Municipal de la Cultura de Acámbaro. Mayormente construido con cantera rosa proveniente de Tlalpujahua, Michoacán, el templo refleja una síntesis de estilos arquitectónicos que cautiva a quienes lo visitan.
A diferencia del mausoleo hindú dedicado a Mumtza Mahal, esposa del emperador Shah Jahan, el Templo de las Cruces mexicano está construido para rendir homenaje a la virgen de Guadalupe. La imagen de la virgen se destaca en la fachada, así como en el interior y en el altar del templo, añadiendo un carácter religioso y espiritual a esta obra maestra.

