
La película “La misteriosa mirada del flamenco”, ópera prima del cineasta chileno Diego Céspedes, propone una mezcla entre western, drama y realismo mágico para contar una historia de amor, comunidad y supervivencia en medio de un entorno marcado por la discriminación.
Ambientada en el desierto de Atacama durante la década de los años 80, la cinta sigue a Lidia, una niña que crece dentro de una familia conformada por mujeres trans y personas de la comunidad queer, quienes construyen un espacio de refugio frente al rechazo social y los prejuicios de la época.
La historia aborda el miedo y la estigmatización provocados por una misteriosa enfermedad que afecta a la comunidad, haciendo referencia al contexto social que rodeó los primeros años del VIH/SIDA y las consecuencias de la desinformación. Sin embargo, el director ha señalado que la película no busca centrarse únicamente en la enfermedad, sino en la resistencia, los vínculos familiares y las distintas formas de amor.
Con una estética inspirada en el western latinoamericano, la película combina paisajes desérticos, elementos de fantasía y una mirada íntima hacia personajes que han sido históricamente relegados, convirtiendo la ternura y la comunidad en herramientas de supervivencia.
“La misteriosa mirada del flamenco” ha recibido reconocimiento internacional tras su paso por festivales como Cannes, donde obtuvo el Gran Premio del Jurado en la sección Un Certain Regard, consolidando a Diego Céspedes como una de las nuevas voces del cine latinoamericano.
