
La mañana de este miércoles 28 de agosto un imprudente e inconsciente conductor quiso ganarle el paso al tren y murió aplastado por la mole de hierro.
El trágico acontecimiento se registró en las vías que cruzan la carretera que conduce al aeropuerto Ponciano Arriaga, cuando el conductor de un vehículo Cavalier color negro quiso jugarle al vivo y perdió la vida.
La mole de hierro arrastró el carro aproximadamente 15 metro, tumbando señalética y llevándose todo a su paso, cuando detuvo la marcha, fue necesario utilizar las llamadas “tenazas de la vida” para recatar el cuerpo, sin vida, del conductor.
Al lugar arribaron rescatistas, policías y peritos de la Fiscalía.