El hígado graso no es un padecimiento permanente, es una etapa que puede mejorar cuando cambias hábitos clave.
Por ejemplo, tomar café sin azúcar y té verde, ya que el te verde aporta cateQuinas que son de beneficio para el hígado graso y el café antioxidantes que tienen cierta protección sobre la fibrosis .
Los ácidos grasos omega 3 (como el salmón o sardina) ayudan a bajar la acumulación de grasa en las células del hígado y mejoran cómo este maneja los lípidos.
El ejercicio, también es fundamental. Hacer entre 150 y 300 minutos a la semana (caminar rápido, bicicleta o ejercicios de fuerza) hace que el hígado reciba menos grasa y utilice mejor la que ya tiene.
Comer bien también cambia todo: más verduras, aguacate y grasas saludables , frutos rojos, más fibra y menos productos ultra procesados.
La fibra (30 a 40 gramos al día) ayuda a que el intestino produzca sustancias como el butirato, que envían señales para reducir la acumulación de grasa en el hígado.
Dormir entre 7 y 8 horas regula procesos que controlan el almacenamiento de grasa durante la noche.
Dormir mal hace que el hígado reciba más grasa de la que puede manejar.
Además, el estrés constante favorece que se acumule más grasa en el hígado, por eso relajarte, respirar profundo o caminar al aire aprender a gestionar el estrés es importante .algo clave: evitar la cerveza y relacionados , permite que el hígado se recupere más rápido.