
Seguros de que con MORENA no hay manera de caminar en San Luis Potosí, el gallardismo ha comenzado una especie de operación cicatriz que implica cerrar filas para cuidar la elección de 2027, sea o no la candidata la senadora Ruth González.
El primer círculo del gallardismo, el movimiento que llevó a Ricardo Gallardo Cardona a ser gobernador del estado, se fue descomponiendo en el ejercicio del poder; sin embargo, se sabe que han decidido olvidar agravios en beneficio del proyecto que busca mantenerse en el gobierno.
Ricardo Gallardo Juárez, fundador del movimiento, es actualmente diputado federal y es quizá el más agraviado del grupo. Sus cercanos, los que hicieron crecer el proyecto, fueron desplazados por J. Guadalupe Torres Sánchez, instalado en modo capataz.
A Lupe, dicen, se le pasó la mano con la gente del hoy diputado federal Ricardo Gallardo Juárez. Las humillaciones que hizo a los allegados del padre del gobernador no se olvidan fácilmente. El legislador decidió guardar silencio, esperar el tiempo para ajustar cuentas y se enfocó en trabajar estructuras paralelas que están más fuertes que nunca. Los políticos no ven a simple vista su despliegue ni su estrategia.
Como si fuera un estoico, Gallardo Juárez decidió mantener la calma y la mente fría. Los agravios de Torres Sánchez le han servido para reconocer la lealtad en los hombres y mujeres que permanecieron a su lado en la desgracia y el desplazamiento político.
El gobernador, Ricardo Gallardo Cardona, ha ejercido el poder con mano firme. Ha tenido que aprender los entretelones del gobierno y dicta las acciones importantes.
Ha dejado que su secretario general acapare posiciones de poder e influencia y, en ese ejercicio, la mayor parte de los heridos en este gobierno provienen de los modos poco ortodoxos de J. Guadalupe Torres Sánchez. En política, las facturas se pagan; esa es una regla inflexible. Lo sabe el secretario, que también explora la posibilidad de ser candidato a jefe del Ejecutivo estatal en 2027.
La rivalidad con MORENA ha escalado, y eso es justo lo que ha provocado que el gallardismo busque reagruparse, soldar rupturas, superar agravios y comenzar de nuevo para que el proyecto se mantenga en el poder. Por lo pronto, Ignacio Segura Morquecho, dirigente estatal del PVEM; Juan Manuel Navarro, presidente municipal de Soledad; José Luis “Chiquis” Fernández, y el propio Lupe Torres trabajan en la reinvención del gallardismo.
Navarro es altamente efectivo, el mejor consolidado del movimiento y siempre fiel a las jerarquías. Sabe mandar y tiene una fina mano izquierda. Gramo por gramo, es el gallardista con mejores credenciales. Nacho Segura ha sufrido algunos congelamientos por asuntos que no han sido su responsabilidad, pero ha aguantado y tiene los mejores números en militancia y votación efectiva. Lo grillan a cada instante, pero su capacidad de trabajo y su lealtad lo respaldan. José Luis “Chiquis” Fernández es incondicional de J. Guadalupe Torres; se le subió el poder y anduvo un tiempo con sangre de plomo, pero alguien se encargó de ubicarlo. Ambos personajes hacen esfuerzos por ser aceptados en la rancia aristocracia de los potosinos y no dudan en renegar y olvidar sus orígenes, pero están dispuestos a hacer lo necesario para conservar el poder.
La intentona no es mala. Buscan cerrar filas y recuperar el proyecto original que se fue enfocando en la construcción de Ruth González como única figura para la candidatura en 2027; sin embargo, ahora saben que poner todos los huevos en una sola canasta puede llevarlos a la catástrofe.
En algunos círculos se comenta que es Juan Manuel Navarro el plan B del gobernador para el 27, pero, conscientes de que apostar todo a una sola figura es altamente peligroso, las huestes del diputado Gallardo Juárez han encendido motores con fuerza, estrategia, inteligencia y, sobre todo, con trabajo en tierra, que es lo fuerte del también ex presidente municipal de la capital.
Lo que sigue en las próximas semanas es una prueba de fuego para el movimiento que nació en Soledad y que obtuvo la gubernatura del estado a pesar de la campaña negra más grande de la historia. Ricardo Gallardo Cardona ganó contra todo y contra todos en 2021; dejar sucesor es casi obligado, el asunto es que no se equivoque.
P.D.1.- Mucho ruido ha desatado el segundo informe de labores del rector de la UASLP, Alejandro Zermeño Guerra. El jefe máximo de la Universidad Autónoma inició un recorrido por las cuatro regiones del estado. Hace presencia en los planteles que tiene la institución en diversos municipios de San Luis Potosí donde, por cierto, hay muchos votos. Los comentócratas aseguran que MORENA le ha ofrecido la candidatura a la presidencia municipal de la capital, pero hay otros que especulan que sería un plan emergente para la gubernatura. ¿A poco sí?
P.D.2.- El que trabaja de manera incansable es el presidente municipal de la capital, Enrique Galindo. Se fue a calar a la Huasteca, donde la mayoría está sentimentalmente con Gerardo Sánchez Zumaya, pero le fue bien, a pesar de que lo quisieron sabotear. Galindo tiene la capital bajo control y teje alianzas estratégicas. Aparentemente ha terminado de limpiar su proyecto de gente que, lejos de ayudarle, ya le estorbaba, y ha recobrado vigor para apuntarse y asegurar su posición en la boleta del 2027. Dicen por ahí que el que resiste, persiste.
P.D.3.- La muerte de dos agentes de la CIA en Chihuahua traerá consecuencias fuertes para México. Los agentes de diversas agencias del Gobierno de Estados Unidos siempre han operado en México; con el presidente Enrique Peña Nieto los restringieron, con AMLO les cerraron totalmente la puerta, pero seguían operando de manera encubierta. Con Claudia Sheinbaum hacen lo que les da su regalada gana, y así será hasta que la autoridad ponga orden, castigue conforme a la ley a los generadores de violencia y actúe de una vez por todas antes de que el pueblo decida encargarse por su cuenta y riesgo.
Hasta la próxima.