
La Copa Mundial de Futbol 2026 provocará un incremento en el consumo de los hogares mexicanos y una mayor actividad económica en distintos sectores del país, de acuerdo con estimaciones de firmas de análisis y organismos empresariales.
Un estudio de NielsenIQ reveló que siete de cada 10 mexicanos seguirán el torneo a través de la televisión y que una proporción similar del gasto relacionado con los partidos se concentrará en tiendas de abarrotes.
El análisis “De la Cancha al Hogar” señala que entre 70 y 80 por ciento de los hogares acostumbra ver los encuentros desde casa y que el consumo aumenta principalmente durante los partidos de la Selección Mexicana. Más de la mitad de los hogares encuestados indicó que incrementa sus compras únicamente cuando juega el representativo nacional.
Durante estos periodos, las familias destinan gran parte de su gasto al denominado “Canasto Deportivo”, integrado por productos como botanas, refrescos, bebidas alcohólicas, carnes frías y pan de caja, segmento que registró un crecimiento de 5.9 por ciento.
En paralelo, la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de la Ciudad de México estimó una derrama económica de 26 mil 280 millones de pesos durante el Mundial, impulsada por la llegada de más de un millón de turistas y la generación de entre 70 mil y 90 mil empleos.
El organismo prevé que el gasto promedio por visitante alcance los 22 mil 500 pesos, con impactos en sectores como hospedaje, alimentos, entretenimiento, transporte y comercio minorista.
Analistas consideran que el torneo también favorecerá a empresas de consumo, apoyadas por factores como el aumento al salario mínimo y menores tasas de interés. Además, estimaciones de Deloitte indican que el evento podría generar efectos económicos positivos adicionales en los años posteriores.
Especialistas del sector de alimentos y bebidas señalaron que el Mundial también impulsará la convivencia dentro del hogar, aumentando el consumo de distintos productos durante y después de los partidos. Según mediciones de Toluna Omnibus, el gasto de los hogares durante los encuentros podría aumentar hasta 48 por ciento.