Desde tempranas horas de este miércoles 22 de abril, se registró un severo congestionamiento sobre la carretera 57, en el tramo San Luis Potosí–Monterrey, donde una fila de vehículos se ha extendido hasta por 30 kilómetros. El tráfico se concentró desde la zona de Charco Cercado hasta Núñez, donde trabajos de reparación, derivados de un bache en la carpeta asfáltica, provocaron el cierre parcial de la circulación, generando un colapso vial en esta importante arteria.
Conductores y transportistas llevan varados durante varias horas, bajo altas temperaturas, sin información oportuna sobre rutas alternas o tiempos estimados de avance. La falta de señalización previa y de un operativo eficiente para agilizar el tránsito agravó la situación, lo que derivó en molestia y desesperación entre los usuarios. De acuerdo con testimonios de automovilistas, la carga vehicular avanza vuelta de rueda o permanece detenida por largos periodos, afectando tanto a particulares como al transporte de carga.
La Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) volvió a demostrar que no sabe planear, no sabe prevenir y, peor aún, no sabe reaccionar. Ni un solo aviso oportuno, ni rutas alternas bien señalizadas, ni un operativo eficiente para agilizar el tránsito. Resulta inaceptable que una obra menor se convierta en una crisis vial de esta magnitud, más aún cuando existe un responsable directo, la titularidad del Centro SICT en San Luis Potosí, encabezada por Eli Cervantes, cuya gestión queda exhibida en cada kilómetro de tráfico detenido.
Hasta el momento de la elaboración de esta nota, el tráfico sobre la carretera 57 continúa sin dar tregua, con kilómetros de vehículos prácticamente detenidos. Bajo el intenso calor, conductores y transportistas permanecen varados, enfrentando largas horas de espera. La desesperación crece entre quienes necesitan llegar a su destino por trabajo, compromisos o emergencias.
Seguiremos informando