
Enclavado entre las montañas de Nayarit, Amatlán de Cañas es un destino que combina historia, tradición y belleza natural. Uno de sus mayores atractivos es El Manto, un espectacular cañón de agua cristalina rodeado de imponentes muros de piedra y exuberante vegetación.
El agua que fluye en este paraíso proviene de un manantial que forma una cascada de siete metros de altura, dando vida a estanques ideales para disfrutar de una tarde de relajación en contacto con la naturaleza.
Los visitantes pueden recorrer las calles empedradas del pueblo, conocer sus templos históricos y explorar antiguos túneles mineros. Todo esto, acompañado de un clima cálido que invita a disfrutar de sus balnearios y paisajes únicos.
Amatlán de Cañas es un rincón de Nayarit que promete una experiencia inolvidable para los amantes de la naturaleza y la tranquilidad.
Seguiremos informando.