El vinagre de manzana carece de evidencia científica sólida que respalde varios de los beneficios que comúnmente se le atribuyen, como la pérdida de peso o el control de los niveles de azúcar en sangre, de acuerdo con información difundida por la Academia Española de Nutrición y Dietética.
La dietista-nutricionista Cristina Burgos explicó que, aunque este producto contiene antioxidantes y se le han atribuido propiedades antiinflamatorias, estos efectos no han sido comprobados de forma concluyente por la ciencia. También señaló que su supuesto beneficio para mejorar la digestión es cuestionable, ya que una persona sana produce suficiente ácido gástrico para procesar los alimentos.
En cuanto a la creencia de que el vinagre de manzana ayuda a bajar de peso, la especialista indicó que no existen pruebas suficientes que respalden su efectividad a largo plazo. Este planteamiento forma parte de los llamados mitos asociados a dietas rápidas o “milagro”.
Respecto al control de la glucosa en sangre, la experta señaló que, aunque algunas investigaciones han explorado esta posibilidad, aún no hay evidencia concluyente. Un estudio publicado en BMC Complementary Medicine and Therapies en 2021 planteó que podría tener potencial como complemento en el tratamiento de alteraciones metabólicas, pero subrayó la necesidad de realizar más investigaciones para confirmar sus efectos.
La especialista indicó que el vinagre de manzana puede utilizarse como condimento en la alimentación diaria, pero recomendó evitar su consumo excesivo. Entre los posibles efectos adversos de una ingesta elevada se encuentran molestias gastrointestinales como acidez, dolor estomacal y náuseas.
Además, advirtió que un consumo prolongado en cantidades elevadas podría afectar los niveles de potasio en sangre y tener implicaciones negativas en personas con ciertas condiciones médicas, así como posibles efectos en la salud ósea.