
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, emitió este domingo un ultimátum a las autoridades de Irán para la reapertura del estrecho de Ormuz, advirtiendo con un ataque masivo contra infraestructuras estratégicas si el paso no es habilitado para el próximo martes. A través de su red social Truth Social, el mandatario señaló que la ofensiva se dirigiría contra plantas de energía y puentes, condicionando la seguridad del país asiático a la libre navegación en la zona.
En declaraciones posteriores a Fox News, Trump reiteró su postura de intervenir militarmente e incluso apoderarse de recursos petroleros en caso de no alcanzar un acuerdo inmediato. Asimismo, afirmó que los negociadores iraníes involucrados en las conversaciones cuentan con una «amnistía» para protegerlos de ataques estadounidenses, similares a los que afectaron a la cúpula clerical iraní al inicio del conflicto.
La respuesta de Irán se dio a conocer a través de sus misiones diplomáticas, como la embajada en Pakistán, la cual solicitó al Congreso de Estados Unidos iniciar un proceso de destitución contra Trump mediante la 25ª enmienda, argumentando una supuesta incapacidad mental para el cargo. Por su parte, el general Alí Abdulahi, coordinador adjunto del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes, calificó la amenaza de «estúpida» y advirtió que cualquier agresión será respondida con ataques «sin restricciones» contra activos estadounidenses e israelíes.
Dentro de Estados Unidos, el líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, cuestionó el estado mental del presidente y señaló que amenazar infraestructuras civiles constituye una violación a las leyes de guerra. En el ámbito internacional, la secretaria general de Amnistía Internacional, Agnès Callamard, condenó el mensaje al considerar que el daño a plantas eléctricas y puentes vulnera directamente los derechos básicos de la población civil iraní.
En el plano diplomático, representantes de Irán y Omán iniciaron conversaciones preliminares para establecer un protocolo de gestión del movimiento de buques en el estrecho. El viceministro de Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, informó que se trabaja en un borrador de normas básicas de tránsito. No obstante, el Parlamento iraní aclaró que el estatus del estrecho de Ormuz ha cambiado permanentemente debido a la guerra, y adelantó procedimientos legislativos para imponer cobros de navegación en moneda local a las embarcaciones que transiten por la zona.
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