
Dominados por grupos mafiosos y sectarios, el PRI y el PAN parecen empeñados en cavar sus propias tumbas políticas en San Luis Potosí, aplicándose una especie de eutanasia política.
Esta semana, el PRI se dio un disparo en la cabeza al anunciar la expulsión de Enrique Galindo Ceballos, presidente municipal de la capital, quien representa la única figura con perspectivas de futuro tras lograr su reelección con una votación histórica. Sin argumentos sólidos, el partido tomó esta decisión bajo el mando de la diputada local Sara Rocha y su grupo, compuesto por Alberto Rojo Zavaleta y Hugo Urbina Santoyo. Este plan, diseñado para desgastar a Galindo, terminó fortaleciendo su figura y elevando su valor político.
En un acto de cobardía, Rocha y sus aliados convocaron a una rueda de prensa nocturna para anunciar la expulsión del alcalde, escudándose en que solo eran notificadores de la sentencia. Conocidos como “el cártel del PRI”, los dirigentes potosinos esperaban una reacción virulenta de Galindo; sin embargo, este, con inteligencia, los dejó ahogarse en su propia porquería.
Aunque la expulsión es litigable, pocos consideran útil gastar tiempo en un partido en agonía. Lo siguiente en el plan de Sara Rocha parece ser ofrecer el membrete del PRI a partidos poderosos como el Verde o Morena. Según testimonios, en reuniones privadas ha dejado entrever que su estrategia es «dejar sin partido a este cabrón» para evitar que Galindo llegue a la gubernatura.
Por el lado del PAN, la senadora con licencia Verónica Rodríguez se encuentra inmersa en una campaña por reelegirse como dirigente del partido. A pesar de los peores resultados electorales en la historia del PAN y múltiples señalamientos de saqueo financiero, busca perpetuarse en el cargo junto con su tesorero, Fernando Zumaya, y Enrique Dahud, quien busca un nuevo periodo como secretario general. Embriagada de poder y dinero, Rodríguez hace promesas y pactos que difícilmente podrá cumplir. Su estrategia parece ser venderle a Enrique Galindo la candidatura del PAN, mientras trabaja en secreto para que ella sea la abanderada.
En contraste, Lidia Argüello Acosta, una panista fiel a los principios del partido y con conocimiento de los estatutos, representa una opción decente y disciplinada para el PAN en San Luis Potosí. Si intentan bloquear su camino, es casi seguro que peleará hasta las últimas consecuencias.
El futuro político parece tener a Enrique Galindo como una pieza clave. Su expulsión del PRI ha fortalecido sus vínculos con el PAN, Movimiento Ciudadano, Morena e incluso con el Verde. Intentar dejarlo sin partido para 2027 parece un esfuerzo pueril, pero, como en la política, el amor y la guerra, todo se vale.
P.D.1 Que nadie se sorprenda si hay disturbios durante las fiestas decembrinas y los policías no actúan: en muchos municipios solo reciben entre uno y cinco litros de gasolina por día para sus patrullas. ¡Vaya administración!
P.D.2 En la Cruz Roja de San Luis Potosí han desaparecido vehículos de manera misteriosa. El delegado, Jesús Ernesto de la Maza, ha llevado a esta institución a la ruina y desmantelado la Universidad de la Salud.
P.D.3 La carretera 57 será escenario del regreso de los paisanos desde Estados Unidos. Aunque se prevé una disminución de visitantes debido a las amenazas de Donald Trump, las autoridades han prometido sancionar a cualquier policía que moleste o extorsione a los viajeros.
P.D.4 Este jueves 12 de diciembre inicia oficialmente el maratón Guadalupe-Reyes. ¡A disfrutar de las posadas y cerrar el año con la mejor actitud!
Hasta la próxima.