
El gobierno de Rusia condenó las recientes acciones de Estados Unidos contra Cuba y acusó a Washington de incrementar la presión política y económica sobre la isla tras la imputación presentada contra el exmandatario cubano Raúl Castro.
El Ministerio de Relaciones Exteriores ruso afirmó que las acusaciones relacionadas con el derribo de dos avionetas ocurrido en 1996 buscan justificar nuevas medidas contra la dirigencia cubana y favorecer un cambio de poder en la isla.
La cancillería rusa advirtió además que el despliegue del portaaviones USS Nimitz y otros buques estadounidenses en el Caribe aumenta la tensión regional y puede interpretarse como una demostración de fuerza militar.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, señaló que este tipo de acciones pueden agravar la situación política entre Washington y La Habana. Moscú también comparó el contexto actual con los acontecimientos registrados en Venezuela a inicios de este año.
Rusia reiteró su respaldo al gobierno cubano y aseguró que continuará fortaleciendo la cooperación bilateral con la isla. Asimismo, llamó a que las diferencias entre Estados Unidos y Cuba se resuelvan mediante negociaciones diplomáticas y con respeto mutuo.
Las declaraciones rusas ocurrieron después de que autoridades estadounidenses formalizaron cargos contra Raúl Castro por su presunta participación en el derribo de avionetas de la organización Hermanos al Rescate en 1996, caso que provocó nuevas tensiones entre ambos países.