El susokukan es una técnica de meditación japonesa cuyo nombre significa, literalmente, «observar la respiración contando números», pero ¿Cómo se utiliza esta técnica y cuál es su beneficio para el cuerpo humano?
Este método constituye la base fundamental del llamado Zazen (meditación sentada) y que tiene como objetivo principal estabilizar la mente dispersa mediante el enfoque en el ciclo respiratorio. A diferencia de otras formas de meditación que buscan la visualización compleja, el susokukan propone un ejercicio de simplicidad absoluta: inhalar y exhalar mientras se cuenta mentalmente del uno al 10, reiniciando el ciclo cuando se llega al final o cuando un pensamiento intrusivo interrumpe la cuenta.

Al entrenar la atención para volver una y otra vez al «uno» cada vez que la mente se distrae, la persona desarrolla una capacidad de concentración profunda que, según los expertos, sirve como puerta de entrada a estados superiores de conciencia y equilibrio emocional.
El origen de esta práctica se remonta a las enseñanzas budistas más antiguas, específicamente, al concepto de anapanasati (atención plena a la respiración), pero fue en el desarrollo del budismo Zen en Japón donde adquirió su estructura actual.

El método es considerado como una herramienta esencial para limpiar las raíces de la mente y acumular la energía vital (ki) en el abdomen o tanden. Hoy en día, el desarrollo del susokukan ha trascendido para integrarse en programas de salud y bienestar en todo el mundo.