El papel picado es uno de los decorativos más tradicionales de México. Se usa principalmente para alegrar los altares de muertos. Este colorido adorno es Patrimonio de la Humanidad de Puebla
A mediados del siglo XIX, obreros y agricultores mexicanos comenzaron a trabajar con el papel de china para envolver los productos que se vendían en las tiendas de las haciendas. Los pobladores de Huixcolotla en el centro de Puebla desarrollaron la técnica y las características que ahora conocemos en el papel picado.
La costumbre pasó de generación en generación y en 1930 comenzó a difundirse en otras partes de Puebla. Y fue hasta los años sesenta que llegó a la Ciudad de México.
En los altares tradicionales se representaban a los dioses de la tierra, la lluvia, el agua, la agricultura y el Mictlán, mediante figurillas recortadas en papel amate. En la actualidad ha sido sustituida por coloridos manteles de papel picado (papel de seda recortado) con motivos alegóricos a la muerte y los muertos
¿Cuál es la técnica para hacer papel picado?
El primer paso para hacer papel picado es tener un dibujo o diseño que se pondrá sobre las hojas de papel de China y servirá de guía para el cortado.
Los artesanos trabajan con fajos de aproximadamente 50 hojas que manipulan con cinceles y martillos.
El papel picado tiene colores llamativos y la figura más común es la Catrina. Esta artesanía característica de México se ha vuelto una forma de expresión, tomando temas, formas y materiales distintos para ornamentar todo tipo de eventos.
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