El hantavirus es una enfermedad viral grave transmitida principalmente por roedores silvestres, en especial por el ratón colilargo; este patógeno causa el Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus (SCPH), una afección médica que ataca directamente a los pulmones y al corazón, pero ¿Por qué es tan peligroso?
Entre los síntomas iniciales, están algunos similares a los de una gripe fuerte como fiebre, dolores musculares, escalofríos y dolores de cabeza que rápidamente pueden evolucionar hacia una insuficiencia respiratoria severa.
Debido a su alta tasa de letalidad, las autoridades sanitarias lo consideran una amenaza de salud pública constante, sobre todo en zonas rurales o semiurbanas.
El mecanismo de contagio más frecuente ocurre por la inhalación de aire contaminado con el virus. Esto sucede cuando las secreciones del roedor (saliva, orina o excrementos) se secan, se pulverizan y quedan suspendidas en el ambiente, generalmente al limpiar o ingresar a lugares cerrados como graneros, cabañas o depósitos que han estado deshabitados.
Aunque es menos común, el virus también puede transmitirse por contacto directo al tocar los ojos, nariz o boca con manos contaminadas, por la mordedura de un animal infectado o, en ciertas cepas sudamericanas específicas, mediante el contacto estrecho de persona a persona.
Para prevenir esta enfermedad, la regla de oro es evitar la convivencia con roedores y ventilar exhaustivamente los espacios cerrados. Asimismo, es fundamental mantener los alrededores de las viviendas limpios y revisar el ingreso al hogar de estos animales.

