
La Organización Mundial de la Salud (OMS) manifestó su preocupación ante un brote de hantavirus registrado en un crucero de origen holandés que zarpó de Argentina. Hasta el momento, se han confirmado siete contagios, de los cuales tres han derivado en el fallecimiento de los pacientes. La embarcación se encuentra actualmente frente a la costa de Cabo Verde, en el Océano Atlántico.
Expertos epidemiólogos realizarán una revisión del estado de salud de las 147 personas a bordo para determinar la ruta que seguirá el barco y las condiciones para una posible repatriación, según informó el Gobierno español. José Ángel Regla Nava, virólogo de la Universidad de Guadalajara, explicó que la cepa detectada ha sido identificada como «Andes», la cual es de especial relevancia para la OMS por ser la única variante conocida en el mundo capaz de transmitirse de persona a persona.
Aunque el hantavirus no es nuevo y tiene registros desde la década de 1930 en Europa y Asia, el primer caso de la variante que causa síndrome pulmonar grave en América ocurrió en 1993, en Estados Unidos. En el caso específico del crucero, la OMS confirmó que no se han hallado roedores en la nave, lo que ratifica que la propagación ha ocurrido de forma directa entre humanos.
El especialista advirtió que el periodo de incubación es amplio, oscilando entre una y ocho semanas, lo que complica el rastreo de posibles casos. A pesar de que el índice de contagio es relativamente bajo, se estima que una persona infectada con la cepa «Andes» puede transmitir el virus a un promedio de 1.2 personas adicionales. En México se han reportado otras cepas, como el «virus sin nombre», pero estas no se contagian entre humanos y se limitan a la transmisión de roedores a personas.
La enfermedad suele iniciar con síntomas generales como fiebre, fatiga y dolores musculares, lo que dificulta su distinción inicial frente a padecimientos como la influenza o el Covid-19. No obstante, el hantavirus puede evolucionar rápidamente hacia una falla pulmonar debido a la acumulación de líquidos en los pulmones, o bien provocar fiebre hemorrágica con síndrome renal.
Maria Van Kerkhove, funcionaria de la OMS, señaló que ya se trabaja con las autoridades de España en una investigación epidemiológica exhaustiva y en la desinfección total de la embarcación. Pese a la gravedad de los casos individuales, aclaró que actualmente no representa una amenaza de brote poblacional masivo, dado que el contagio de persona a persona requiere de un contacto estrecho y prolongado.
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