
El sistema de emergencias 911 en San Luis Potosí enfrenta una crisis de saturación provocada por la propia ciudadanía. Al cierre de 2025 y durante el inicio de este 2026, la entidad ha registrado un incremento en llamadas falsas o improcedentes, según informó el secretario de Seguridad, Jesús Juárez Hernández.
El funcionario estatal reveló que, aunque el personal ha desarrollado estrategias para administrar las llamadas, la estadística es contundente; lo que comienza como cientos de reportes aislados termina convirtiéndose en miles de llamadas mensuales que no corresponden a una emergencia real.
Juárez Hernández detalló que los motivos detrás de estas comunicaciones son variados, desde juegos y bromas de menores hasta actos realizados con «maldad» para distraer a las corporaciones. Sin embargo, advirtió que la reincidencia ya tiene consecuencias legales.
«Sí se hace y se hacen denuncias. Sí se realizan. Cuando son reincidentes, se hace la denuncia a la Fiscalía General (…) son cientos de llamadas«, afirmó el secretario.
El mayor peligro de esta tendencia no es el costo operativo, sino el tiempo de espera para quienes sí enfrentan una crisis. El secretario recordó que, si las líneas del 911 están ocupadas por llamadas de broma, las solicitudes por accidentes viales o emergencias médicas críticas no pueden entrar al sistema.
«Aprovechamos para pedir a la ciudadanía que tenga conciencia o que tomen en cuenta que existen personas que verdaderamente necesitan del auxilio de la autoridad, no solamente la autoridad, sino de otras instituciones». Expresó el comandante Jesús Juárez Hernández.
A pesar de la detección de estos patrones, la Secretaría de Seguridad mantiene la política de atender cada comunicación que ingresa, bajo la premisa de que no se puede ignorar ninguna petición de auxilio, por muy dudosa que parezca inicialmente.
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