
Cual sicarios de Donald Trump, los panistas Rubén Guajardo, diputado local, y Pedro Pablo Cepeda, delegado de La Pila de la capital potosina, “reventaron” la intención del Instituto Nacional de Migración de instalar un paradero migratorio en el auditorio del lugar, azuzando a los habitantes contra la representante del INM en San Luis, Yolanda Camacho Zapata.
La funcionaria federal realiza la revisión de inmuebles que pueden hacer funciones de albergue para inmigrantes centroamericanos que viajan en familia o menores que enfrentan procesos de repatriación o que van en tránsito hacia los Estados Unidos con el fin de dar cumplimiento a tratados internacionales con pleno respeto a los derechos humanos y trato digno en nuestro estado que, por su ubicación geográfica, ha sido designado por el gobierno federal para que tengan un proceso de recuperación física en sus largos trayectos.
Pero Yolanda Camacho, representante del gobierno federal, encargada del Instituto de Migración, no contaba con la mentalidad yanki del delegado de La Pila, Pedro Pablo Cepeda, y mucho menos con la perversidad sórdida del diputado Rubén Guajardo, quienes desde temprana hora comenzaron a movilizar a los habitantes, azuzándolos para que se opongan al uso del auditorio del lugar como paradero migrante.
Camacho Zapata, con gran templanza, aguantó los ataques, explicando las razones humanitarias, logísticas y estratégicas por las que nuestro estado es un paradero migrante, destacó la empatía que los potosinos han tenido históricamente con este tipo de personas, argumentando, además, la calidad de muchos potosinos que se han ido a los Estados Unidos en busca de un mejor nivel de vida.
Pero los sicarios de Trump: Guajardo y Pedro Pablo, ya habían logrado inyectar su veneno, sobre todo en señoras de tradición panista en esa localidad.
Ante el crecimiento del flujo migrante el todo el país, San Luis Potosí se convierte en paso obligado, razón por la que el INM evalúa, al menos, 10 lugares cercanos a la carretera federal 57 para dar albergue a quienes lo necesiten por espacio de 2 a 4 días, con estrictas reglas, trato digno y apego a la legalidad.