La Procuraduría Federal del Consumidor, mejor conocida como PROFECO, realizó un estudio sobre la calidad de distintas pastas dentales que se venden en México y detectó diferencias importantes en contenido de flúor, pH, etiquetado e información comercial en al menos seis presentaciones. ¿Qué arrojó el estudio?
Tras analizar 46 productos disponibles en supermercados y farmacias, el organismo verificó aspectos técnicos fundamentales como el nivel de acidez (pH), la concentración de flúor —esencial para prevenir caries— y la veracidad del contenido neto declarado en los empaques de marcas como Colgate, Oral-B y Sensodyne.

Entre los hallazgos más relevantes, se identificó que la marca MITCH engaña al consumidor al declarar 100 ml de producto cuando en realidad solo contiene 90.40 ml. Asimismo, las presentaciones G-U-M Ortho y G-U-M SensiVital presentaron información comercial incompleta al omitir el nombre o razón social del importador.
Otras irregularidades detectadas incluyeron el uso incorrecto de símbolos de unidades en las variantes de MITCH con clorofila y carbón activo, lo cual contraviene las normas oficiales mexicanas vigentes (NOM-008 y NOM-141).

A pesar de que la dependencia aclaró que estas fallas no representan un riesgo sanitario inmediato, sí enfatizó que constituyen un problema de falta de transparencia y calidad, ya que el usuario paga por beneficios o cantidades que no recibe.