Aunque es común ver a los perros suplicar por un trozo de pan, los expertos de la reconocida marca de Purina aclaran los diferentes mitos que giran entorno a si los lomitos deben ingerirlo o no. A día de hoy, ¿Le das un pedazo de pan a tu perrito?
Según indican los expertos, los canes pueden ingerirlo aunque no debe formar parte de su dieta habitual debido a que el pan es principalmente una fuente de carbohidratos y almidón que se transforma en glucosa, su consumo excesivo puede derivar en problemas de salud graves como diabetes o sobrepeso canino.

Nutricionalmente, el aporte de fibra, vitaminas y minerales es insuficiente para las necesidades de un perro, por lo que nunca debe considerarse más que un snack ocasional y controlado.
Un factor crítico al ofrecer este alimento son los ingredientes añadidos que pueden resultar fatales. Mientras que el pan blanco o integral simple puede ser tolerado, muchas variedades comerciales contienen ajo, pasas, chocolate, nueces, sal o azúcares, los cuales son altamente tóxicos para el sistema digestivo sensible de los canes.

Además, los premios no deben exceder el 10% de la ingesta calórica diaria del animal, por lo que es fundamental restar esas calorías de su ración habitual para evitar la sobrealimentación.
Finalmente, antes de introducir el pan en la rutina de su mascota, es indispensable consultar a un veterinario, especialmente en perros con sensibilidades digestivas o predisposición a las alergias. Ante cualquier síntoma como picazón, vómito o diarrea tras la ingesta, se debe suspender su uso de inmediato.

