
Nissan canceló su plan de reducir turnos en su planta de Tennessee, EE. UU., y suspendió nuevos pedidos de dos SUV fabricados en México, tras la entrada en vigor de nuevos aranceles automotrices en Estados Unidos.
La firma japonesa había planeado reducir a un turno la producción del modelo Rogue en su planta de Smyrna, como parte de su reestructuración global. Sin embargo, decidió mantener ambos turnos para asegurar un mayor volumen de vehículos producidos localmente y evitar los aranceles.
Además, Nissan suspendió temporalmente los pedidos para EE. UU. de los modelos Infiniti QX50 y QX55, fabricados en Aguascalientes, aunque continuará su producción para otros mercados.
La decisión se da tras el aumento del 2.5 % al 27.5 % en los aranceles a vehículos importados anunciado por el presidente Donald Trump, lo que ha generado incertidumbre en la industria automotriz. Las acciones de Nissan cayeron más de 5 % en la Bolsa de Tokio.
Como parte de su reestructuración, Nissan también dejará de fabricar autos en Argentina y concentrará su producción de pickups en México a partir de 2026.
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