Coyoacán reafirma su estatus como el epicentro cultural de la Ciudad de México con la reciente develación de una imponente escultura gigante de Frida Kahlo, pieza de bronce de aproximadamente siete metros de altura y que fue inaugurada el pasado 29 de marzo en la intersección de la Avenida del Imán y Boulevard Gran Sur.
Obra del reconocido escultor Pedro Ponzanelli en colaboración con el arquitecto José Uriel Romero Cruz, la efigie rinde homenaje a la fortaleza femenina y se inspira visualmente en la arquitectura del Museo Anahuacalli, vinculado históricamente al legado de la pintora y Diego Rivera.
Ubicada estratégicamente a pocos minutos del Estadio Azteca, esta monumental efigie servirá como carta de presentación para los miles de turistas que visitarán la zona durante el Mundial de la FIFA 2026.
Su emplazamiento no es casualidad; la figura de Kahlo, quien fuera la vecina más ilustre de la demarcación, se erige ahora como un símbolo de identidad nacional en un punto clave para la movilidad urbana.
Como parte de este proyecto integral, la zona circundante en la colonia Pedregal de Santa Úrsula fue sometida a un proceso de rehabilitación urbana bajo la supervisión de la arquitecta Martha Elguea.


