
Así como hay turistas que se especializan en visitar la naturaleza, las playas, la gastronomía y las zonas arqueológicas, existe un sector dedicado a la búsqueda de lugares relacionados con avistamientos de ovnis (objetos voladores no identificados), vida extraterrestre y cultura ovni. A este fenómeno se le conoce como turismo ufológico.
El tema de los avistamientos de ovnis y de extraterrestres ha ganado popularidad en los últimos días, pero el turismo ufológico no es algo nuevo. Este término deriva de UFO (Unidentified Flying Object), que en español se traduce como objeto volador no identificado u ovni.
El turismo ufológico, también conocido como ufoturismo, nació en 1947 con el famoso avistamiento ovni en Nuevo México, específicamente en la zona de Roswell. Este evento no sólo generó múltiples teorías, sino que también inspiró una extensa cantidad de material para series, películas y libros.
México no se queda atrás en el fenómeno del turismo ufológico. Diversos avistamientos ovnis han sido reportados en el país, con usuarios publicando sus videos en redes sociales. Entre los lugares más conocidos para el ufoturismo en México se encuentran:
- Zona del volcán Popocatépetl
- Playa Miramar, en Tamaulipas
- Cerro del Tepozteco
- Mapimí, en la Zona del Silencio
- Torreón, Coahuila
- Puerto Marconi, en Atlixco, Puebla
- Jocotitlán, en Edomex
Estos sitios han atraído a numerosos entusiastas de los ovnis y curiosos que buscan vivir experiencias relacionadas con lo desconocido y lo inexplicable. El turismo ufológico ofrece una forma única de viajar, combinando la exploración de nuevos lugares con el misterio y la posibilidad de encontrar evidencia de vida extraterrestre.