
La Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora (FGJES) inició una carpeta de investigación por una presunta negligencia médica en Hermosillo, tras el fallecimiento de dos hombres y dos mujeres que se sometieron a tratamientos de inyecciones de sueros vitaminados. Las cuatro víctimas compartían un único factor común: eran atendidas por el mismo médico, quien ahora se encuentra bajo sospecha de mala praxis.
El procedimiento en cuestión, conocido como vitamin drip, consiste en la administración intravenosa de «cócteles» de vitaminas y minerales. Aunque esta práctica ha sido popularizada por celebridades internacionales como Cindy Crawford, Madonna y Rihanna para fines estéticos, de desintoxicación o para mitigar los efectos de la resaca, instituciones de salud han advertido reiteradamente sobre sus riesgos. El peligro de estas infusiones cobró relevancia global en 2017, cuando la modelo Kendall Jenner requirió hospitalización tras una reacción adversa a este tratamiento.
Como parte de las indagatorias, la FGJES y autoridades sanitarias estatales realizaron un cateo en la clínica donde se atendían las víctimas, la cual quedó resguardada con sellos oficiales. Durante el operativo se aseguraron expedientes médicos, soluciones embotelladas y medicamentos inyectables. Estos insumos serán sometidos a pruebas de laboratorio para determinar si presentaban algún tipo de contaminación o alteración que pudiera haber puesto en riesgo la vida de los pacientes.
Asimismo, el servicio especializado de patología del Estado de Sonora realizó la extracción de muestras de tejido de los fallecidos para análisis histopatológicos. El objetivo de estos estudios científicos es identificar posibles daños celulares ocasionados por la administración de las sustancias.
A través de un comunicado, la Fiscalía estatal precisó que, hasta el momento, no se han detectado más casos relacionados con sueros contaminados en la entidad. La institución reafirmó su compromiso de agotar todas las herramientas legales y científicas, en coordinación con autoridades federales, para esclarecer los hechos y garantizar justicia a las víctimas de esta posible mala práctica médica.