El mazapán De la Rosa celebra 75 años de historia consolidado como un pilar de la memoria colectiva mexicana. Nacido a mediados del siglo XX en Guadalajara, este dulce surgió del ingenio de Jesús Michel González y Elvira Velasco Rolón, quienes buscaban ampliar los ingresos de su numerosa familia.
Al adaptar la receta española original, sustituyeron la costosa almendra por cacahuate y eliminaron el huevo, creando una golosina económica y de sabor único que se convirtió en un desafío lúdico para generaciones: intentar despojarlo de su celofán sin que la pieza se desmorone.

De acuerdo con información del portal México Desconocido, el nombre y el icónico logotipo de la rosa no fueron la primera opción, sino una respuesta estratégica ante posibles conflictos legales con la marca original, llamada «Conitas».
La elección de la flor fue un homenaje a Guadalajara, conocida como la «Ciudad de las Rosas», un cambio que terminó por darle una identidad inconfundible a nivel nacional. Desde aquellas primeras producciones caseras, la empresa ha evolucionado hasta operar tres plantas en Tlaquepaque, Jalisco, desde donde exportan este sabor nostálgico a diversos países.

Su relevancia es tal que en 2018 obtuvo un Récord Guinness al fabricar la pieza más grande del mundo, reafirmando que su sencillez es su mayor fortaleza.