
Una semana después de que colapsara un cabezal que sostendrá una de las ballenas que darán paso a los nuevos brazos del distribuidor Juárez, diputados de la LXII Legislatura del Congreso del Estado se fajaron y citaron a comparecer a Daniel Pedroza, secretario de Finanzas; Marco Enrique González Vera, titular de la Junta Estatal de Caminos; y a Gabriel Rosillo, contralor del Estado, para que expliquen las razones técnicas comprobadas del colapso.
La propuesta de comparecencia de los funcionarios estatales fue presentada por la diputada Marite Hernández y avalada por sus compañeros de Morena y del PAN, al citatorio se sumaron PRD, Verde, Movimiento Ciudadano, Panal, por lo que a los tricolor no les quedó otra más que doblar las manos y votar a favor.
La morenista dijo que el Gobierno del Estado debe dar un informe de la obra, las condiciones en que se adjudicó el proyecto que benefició principalmente a la familia Torres Corzo, propietaria de la Constructora Maquirsa, en alianza con Sánchez Valdez y Santos Chisum, además de revisar la capacidad de dichas constructoras para realizar un proyecto de tal envergadura.
Marite Hernández exhortó a Gobierno del Estado, a la Junta Estatal de Caminos, a la Auditoría Superior del Estado y a la Auditoría Superior de la Federación para que auditen las obras, la ejecución de los recursos y a los beneficiarios.
Por su parte, el diputado del Verde, Edgardo Hernández Contreras, denunció que personal de la constructora limpió la escena del siniestro, obstaculizando un peritaje que hasta en los accidentes de tránsito más leves se realizan.
El legislador señaló que se debe esclarecer la licitación en beneficio de los Torres Corzo, pero además del uso de los millones que pagó Ford a Gobierno del Estado por la indemnización luego de la cancelación de la instalación de la armadora de vehículos en tierra potosinas.
La iniciativa fue secundada por casi todos los diputados, por lo que los priistas se vieron obligados a sumarse. Curiosamente el abuelo de la legislatura, y eterno diputado, Óscar Vera, estuvo en contra, casualmente es padre del fiscal anticorrupción que a estas alturas no ha realizado una sola investigación, mucho menos castigado a nadie.
El proyecto de los nuevos brazos del distribuidor Juárez fue polémico desde un inicio, fueron muchas las voces que advirtieron que sería dinero tirado a la basura, pues en nada remediaría el congestionamiento vial de las arterias de la zona metropolitana, sin embargo, el proyecto avanzó una vez que la licitación se hizo pública, la Junta Estatal de Caminos benefició a la constructora que ofreció el precio más elevado. Dicen algunos, que por órdenes de México el ganón fue el entonces senador Teófilo Torres Corzo, ésto a pesar de que su constructora no demostró contar con la experiencia necesaria en la construcción de pasos a desnivel como el que se pretendía construir, que, pasado los meses, se evidenció con el desplome ocurrido la noche del viernes 8 de febrero.
“Son cosas que pasan” fue la respuesta del gobernador y de funcionarios de la JEC quienes ya acudieron al Poder Legislativo a dar un “informe a modo”, ya que el aviso de su comparecencia no fue hecho a todos los legisladores ni a medios de comunicación, ni mucho menos a la opinión pública. Los pocos diputados que asistieron solo se limitaron a decir que sí, que sí son cosas que pasan, respecto de la superflua explicación de los constructores.
El grupo de poder que significa los Torres Corzo, con sus medios de comunicación como escudo, adelantan que la comparecencia puede ser “a modo”, ya que no se ve quién tenga los suficientes para enfrentarse al soporífero político priista y ex senador de la República, don Teófilo Torres Corzo.