
La noche del domingo corrió la sangre en el municipio de Villa de Zaragoza ya que dos personas fueron asesinadas. Uno fue encontrado en una camioneta Ford con múltiples heridas hechas con arma blanca y el otro, una persona con uniforme de beisbolista, quien fue encontrado sin vida con muchos golpes en el cuerpo.
El cuerpo encontrado en la camioneta en un charco de sangre fue trasladado de inmediato a la base oriente-sur de la Cruz Roja para recibir atención médica oportuna, pero al llegar ya no tenía signos vitales. El hallazgo se dio en la comunidad Cerro Gordo, y aunque los socorristas hicieron todo lo posible por salvarle la vida, el joven falleció.
Por ahora, no ha sido revelada la identidad del hoy occiso, pero aseguran que elementos de la Fiscalía General del Estado ya se encuentran investigando este caso, para poder determinar quien cometió este asesinato.
El segundo muerto encontrado se encontraba en la comunidad de Coahuila, de acuerdo con los testigos que se toparon con su cuerpo, este vestía un uniforme de beisbolista y tenía manchas de sangre por todo el cuerpo. Al llegar las autoridades periciales, determinaron que había fallecido por múltiples lesiones en el cuerpo, aun así, fue trasladado por el Servicio Médico Legal para realizarle la autopsia de ley.
Al igual que al otro asesinado, se desconoce de quien se trate el beisbolista asesinado y los motivos por los cuales fue golpeado hasta la muerte.
A pesar de que, durante la campaña, Paola Bravo, presidenta municipal de Villa de Zaragoza, prometió que la seguridad seria la principal prioridad de su gobierno, a casi medio año de haber tomado posesión las cosas van de mal en peor. Los habitantes de la demarcación no se sienten seguros en su propio pueblo, mientras la alcaldesa priista se pasea en los salones de belleza más caros de la capital potosina y sigue participando en las grillas de su partido.
El director de Seguridad Municipal, Carlos Guzmán, ex policía estatal y acomodado por el propio secretario de Seguridad Pública Estatal, Jaime Ernesto Pineda, sólo va a calentar la silla que le asignaron al entrar la alcaldesa. Los pobladores aseguran que no hay seguridad en ninguna de las comunidades y pocas veces cuentan con la presencia de alguna patrulla de la preventiva.