Turismo (destacadas)Turismo y Gastronomia

Caldo de nopales, platillo ideal para la Cuaresma

Es un pilar fundamental de la dieta tradicional en el centro de México

El caldo de nopales se consolida como un pilar fundamental de la dieta tradicional en el centro de México, destacando no solo por su perfil nutricional, sino por ser un testimonio vivo de la herencia culinaria prehispánica, pero ¿Cómo se prepara y cuál es su origen?

Este platillo, que ha alimentado a generaciones, vuelve a cobrar relevancia en las mesas contemporáneas como una opción económica, saludable y profundamente ligada a la identidad cultural del país.

Su origen se remonta a la época precolombina, cuando las culturas mesoamericanas domesticaron el nopal (Opuntia ficus-indica), considerándolo una planta sagrada y un recurso vital de supervivencia en zonas áridas. Civilizaciones como la mexica integraron este ingrediente en caldos claros y guisos, combinándolos con chiles y hierbas silvestres.

Con la llegada de los españoles, la receta evolucionó al incorporar elementos como el ajo y la cebolla, transformándose en el reconfortante «caldo de nopalitos» que conocemos hoy, frecuentemente asociado a la cocina de Cuaresma y del hogar.

La preparación de este manjar comienza con el corte del nopal en tiras o cubos, los cuales se cuecen previamente para controlar su textura característica. La base del caldo se elabora con un recaudo de jitomate, cebolla, ajo y, en muchas versiones, un toque de chile guajillo para aportar color y un ligero picor.

Una vez que el caldo rompe a hervor, se añaden los nopales junto con ramas de epazote fresco, ingrediente clave para el aroma, y se complementa con guarniciones como cubos de queso, huevo cocido o camarón seco, dependiendo de la región.

Seguiremos informando.

Botón volver arriba