La moda sostenible se ha posicionado como una de las principales tendencias dentro de la industria textil, impulsada por una mayor conciencia ambiental entre consumidores y diseñadores. El uso de materiales reciclados y procesos responsables ha comenzado a redefinir la manera de producir ropa.
Diseñadores emergentes han optado por colecciones de edición limitada y producción local, con el objetivo de reducir el impacto ambiental. Esta propuesta también promueve un consumo más consciente y alejado del modelo de “usar y tirar”.
En México, marcas independientes han encontrado en la moda sostenible una oportunidad para destacar en el mercado, combinando diseño contemporáneo con técnicas artesanales. Esto ha permitido la revalorización del trabajo manual y de las comunidades textiles.
Aunque aún enfrenta retos, la moda sostenible se perfila como una alternativa real frente a la producción masiva, especialmente entre las nuevas generaciones.