
Las enfermedades gastrointestinales tienden a aumentar durante la temporada de calor en México, principalmente por el consumo de alimentos en mal estado o agua contaminada, informó el infectólogo Joaquín Rincón Zuno. De acuerdo con el especialista, en el país se registran alrededor de 2.5 millones de infecciones anuales relacionadas con parásitos.
El médico explicó que estas infecciones pueden pasar desapercibidas en muchos casos, ya que no siempre presentan síntomas evidentes. Sin embargo, algunas personas experimentan molestias como dolor abdominal, náuseas o vómito, mientras que entre 10 y 15 por ciento de los casos desarrollan cuadros más severos con diarrea, fiebre y complicaciones digestivas.
Indicó que, en situaciones poco frecuentes, los parásitos pueden desplazarse a otros órganos, lo que puede provocar afectaciones hepáticas o bloqueos intestinales. Señaló que los principales focos de contagio son los alimentos y el agua contaminada, especialmente en condiciones de altas temperaturas que aceleran la descomposición de la comida.
El especialista advirtió sobre el consumo de alimentos en la vía pública cuando no se cumplen condiciones adecuadas de higiene, así como el riesgo asociado a utensilios mal lavados o al uso de trapos contaminados. También señaló que productos expuestos, como salsas, pueden facilitar la transmisión de microorganismos.
Para reducir riesgos, recomendó reforzar medidas de higiene como el lavado frecuente de manos, el consumo de agua potable o desinfectada, y evitar alimentos en mal estado. Asimismo, sugirió mantener limpios los utensilios de cocina y considerar la desparasitación preventiva dos veces al año en toda la familia, incluidos niños mayores de dos años.
Finalmente, indicó que ante síntomas persistentes como diarrea, fiebre o dolor abdominal intenso, es necesario acudir a atención médica para recibir diagnóstico y tratamiento oportuno.