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Elucubraciones: El método de Navarro

Por El Gato Filósofo

Hay políticos que hacen mucho ruido para que nadie note que no están haciendo nada y hay otros, menos estridentes, que avanzan con mucha fuerza, que tienen presencia y gozan del cariño del pueblo. En esa segunda categoría, sin duda alguna, está Juan Manuel Navarro Muñiz.

La inauguración de la nueva Unidad Administrativa Municipal de Soledad podría verse como una simple obra burocrática; un edificio nuevo, oficinas modernas, escritorios relucientes y funcionarios estrenando aire acondicionado, pero en realidad, el proyecto dice bastante más de lo que aparenta. Habla de orden, de visión administrativa y, sobre todo, de un alcalde que entendió algo elemental de la política potosina; gobernar también consiste en hacer que las cosas funcionen.

En tiempos donde muchos alcaldes viven obsesionados con TikTok, el pleito mañanero o la declaración incendiaria del día, Navarro ha optado por algo menos glamoroso, pero bastante más rentable en términos político; trabajar ¡Qué locura!

La nueva sede municipal no es únicamente un cambio de oficinas, es un intento por centralizar servicios, reducir tiempos, dignificar la atención ciudadana y dejar atrás la vieja dispersión administrativa que convertía cualquier trámite en una peregrinación involuntaria por Soledad. Más de 60 áreas concentradas en un solo complejo, accesibilidad universal, estacionamiento amplio y mejores condiciones laborales para cientos de trabajadores. No es poca cosa.

Y quizá ahí radica uno de los mayores méritos de Navarro. Mientras otros venden discursos de transformación, él ha preferido administrar resultados tangibles. Pavimentaciones, infraestructura hidráulica, rehabilitación urbana, espacios deportivos, programas sociales y, ahora, una Unidad Administrativa que, guste o no, le cambia el rostro institucional a Soledad.

Dentro del gallardismo, además, Navarro ocupa un lugar peculiar. Es probablemente el alcalde más productivo del grupo político y, paradójicamente, uno de los menos escandalosos. No vive atrapado en polémicas absurdas, no aparece diariamente protagonizando confrontaciones y tampoco parece necesitar el conflicto para mantenerse vigente. En la política mexicana, eso casi resulta sospechoso.

Mientras otros construyen popularidad basados en el escándalo, él la ha construido desde la estabilidad. Soledad, con todos sus retos, mantiene gobernabilidad, operación política y una percepción de trabajo constante. No es casualidad que aparezca regularmente entre los alcaldes mejor evaluados del estado.

Y claro, en política nadie corea “reelección” por simple cortesía. Ayer, durante la inauguración de la UAM, los asistentes le pidieron reelegirse. Así, todos entendimos el mensaje; Navarro no es un alcalde cualquiera. Hay estructura, hay operación y hay una marca política que empieza a crecer más allá de los límites municipales.

Siendo honestos, nadie moviliza respaldo popular únicamente por inaugurar oficinas. Lo que realmente se premia es la sensación de eficacia. Esa rara percepción de que alguien sí está resolviendo cosas en un país donde la burocracia suele ser experta en complicarlas.

Y quizá ahí esté el verdadero dato político que muchos todavía subestiman; mientras otros perfiles del gallardismo generan conversación, Juan Manuel Navarro genera administración. Y en el servicio público, aunque suene menos emocionante, eso suele durar mucho más.

La política tiene una extraña costumbre; los que más gritan no siempre son los que más crecen.

Cavilaciones:

Primera: El presidente municipal de Xilitla, Óscar Márquez, trae un desorden muy bien organizado y, como todo buen traidor, anda buscando que le arropen a uno de sus prospectos para sucederlo. Este filósofo sabe que ya le pusieron marcaje personal para que no salga con que a Chuchita la bolsearon.

Segunda: Los que andan sorprendiendo a propios y extraños son el exalcalde de Valles, Adrián Esper, y José Luis Romero, alias «El Tecmol».  Esper es un hombre rico y con clase, Tecmol es el más escatológico de todos los políticos que ha tenido San Luis Potosí. Los une la intención de apoderarse de la presidencia municipal de La Puerta Grande de la Huasteca. Jamás se había visto tal combinación, pero en política, todo es posible ¡Miau!

Tercera: Felicidades a los maestros en su día.

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