
Un grupo de científicos descubrió los retos de una galaxia escondidos en las profundidades de la Vía Láctea. La denominada “Heracles” habría sido absorbida hace unos 10 mil millones de años.
Según un estudio esta galaxia pudo haber chocado con la Vía Láctea cuando esta era muy joven. Los astrónomos le dieron el nombre de Heracles en honor al héroe de la mitología griega que recibió el don de la inmortalidad.
Este descubrimiento parece sugerir que nuestra galaxia tuvo un comienzo de su vida bastante inusual y turbulento según los estándares que siguen las galaxias espirales.
(📷Localización de las estrellas que quedan de la Galaxia de Heracles delineadas/via Danny Horta-Daarrington ) pic.twitter.com/tixT6P91Xq— Mar Gómez (@MarGomezH) November 24, 2020
Esta galaxia “fósil” descubierta es diferente a otras que los científicos han visto, ya que muchas de sus estrellas están ubicadas a 13.000 años luz del centro de la Vía Láctea, en vez de dispersas a través del halo.
A pesar de esas dimensiones tan grandes no fue vista por los astrónomos hasta hoy a causa de su ubicación muy específica.
“De las decenas de miles de estrellas que observamos, unos pocos cientos tenían composiciones químicas y velocidades sorprendentemente diferentes. Estas estrellas son tan diferentes que sólo podrían haber venido de otra galaxia. Al estudiarlas en detalle, podríamos rastrear la ubicación precisa y la historia de esta galaxia fósil”, afirmó Danny Horta, estudiante de posgrado y el autor principal del estudio.
Las nubes de polvo oscuras que existen entre nosotros y el centro de la galaxia han evitado que viéramos estas estrellas antes y que hallaramos sus orígenes. Para poder encontrarla han observado la composición química detallada y los movimientos de decenas de miles de estrellas. pic.twitter.com/I4hC09sEoR
— Mar Gómez (@MarGomezH) November 24, 2020