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[VIDEO] Indigentes intoxicados agreden a habitantes de Ciudad Valles

*Dos casos recientes evidencian agresiones, daños a comercios y espacios públicos, además de la falta de instituciones para atención a trastornos mentales y adicciones

Ciudad Valles, S.L.P.– La presencia de personas en condición de calle con evidentes trastornos mentales y consumo de sustancias se ha convertido en un problema serio de seguridad y salud pública en Ciudad Valles. Lo que antes eran reportes aislados, hoy ya son incidentes que involucran agresiones, daños a infraestructura y riesgos directos para estudiantes, comerciantes y transeúntes.

Uno de los casos que ha generado mayor preocupación es el de una mujer identificada como Cristina, una joven que ha sido vista en distintas colonias como Emiliano Zapata, Dora Celi, García Téllez y en la carretera al Ingenio, alterando el orden público de manera recurrente.

El pasado martes fue sorprendida en la calle Haití, en la colonia Emiliano Zapata, arrojando piedras contra un negocio ubicado frente a la secundaria número 3, donde tumbó comales, dañó cazuelas y golpeó parte de la infraestructura del establecimiento. El hecho ocurrió alrededor de la una de la tarde, justo a la hora de salida de los alumnos, lo que representó un riesgo directo para estudiantes y personas que se encontraban en la zona.

Este jueves, la misma mujer volvió a ser vista sobre la carretera al Ingenio, frente a la secundaria número 47, caminando por el acotamiento con un machete en la mano, hablando sola y golpeando el suelo con el arma, en una escena que encendió de nuevo las alertas por el peligro que representaba para alumnos y peatones.

De acuerdo con información recabada, esta persona ha sido atendida en varias ocasiones por el sistema municipal DIF, pero es entregada nuevamente a su familia, la cual no le da seguimiento ni garantiza que reciba atención médica o tratamiento. Hasta ahora, se desconoce si está bajo algún control clínico, y aunque se ha planteado la posibilidad de canalizarla a una institución especializada, el problema se agrava por la falta de recursos y, sobre todo, por la negativa de los propios familiares a aceptar el apoyo de las autoridades.

A este caso se suma el de un joven en condición de calle, de complexión delgada y tez morena, conocido en la zona centro por pedir dinero y por consumir sustancias como resistol. En las últimas semanas ha sido visto en la plaza principal causando destrozos en jardineras y rompiendo mosaicos, además de generar conflictos con boleros del lugar, algunos de los cuales han denunciado intentos de robo, incluso de materiales como tintas para zapatos.

Este jueves por la mañana, el joven fue visto recorriendo la avenida Pedro Antonio Santos y subiendo hacia la plaza principal por la calle Juárez, portando un trozo de madera con el que golpeó paredes, barandales, escaleras y hasta señalética de tránsito. Entre sus pertenencias llevaba también unas tijeras desarmadas, lo que aumentó la preocupación por un posible hecho más grave. La situación escaló cuando comenzó a golpear vehículos particulares estacionados frente a la presidencia municipal.

Un elemento de la policía municipal intentó asegurarlo, pero el joven se abalanzó contra él con el trozo de madera. Tras una maniobra, el agresor dejó el objeto en una jardinera e intentó huir, pero fue alcanzado por otros elementos sobre la calle Hidalgo y trasladado a los separos de la corporación.

Ambos casos reflejan un problema que ya no puede seguir tratándose como hechos aislados: personas con trastornos mentales o con adicciones están causando daños a infraestructura pública, afectaciones a comercios y poniendo en riesgo a la población, sin que exista una solución de fondo. En Ciudad Valles no hay centros especializados para su atención, y cuando se detectan familiares, estos no siempre aceptan el apoyo institucional ni asumen la responsabilidad de su cuidado.

El vacío en la atención a este sector vulnerable se ha convertido en un foco rojo: hoy el problema ya no es solo social, es de seguridad y de salud pública, y sigue creciendo ante la falta de mecanismos reales para su contención y tratamiento.

Seguiremos informando.

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