Estados Unidos e Irán reanudaron acciones militares pese a que continúa vigente el acuerdo de alto al fuego alcanzado en abril, mientras las negociaciones para poner fin al conflicto siguen sin registrar avances significativos.
Un funcionario estadounidense informó que fuerzas de Washington derribaron cuatro drones iraníes que representaban una amenaza en el estrecho de Ormuz. Además, confirmó ataques contra una estación terrestre iraní ubicada en Bandar Abás, ciudad portuaria cercana a la zona estratégica de navegación.
De acuerdo con la versión estadounidense, las operaciones tuvieron un carácter defensivo y buscaban mantener las condiciones del cese al fuego vigente entre ambas naciones.
En respuesta, los Guardianes de la Revolución de Irán anunciaron ataques contra una base militar de Estados Unidos, aunque no precisaron la ubicación. Posteriormente, Kuwait reportó ofensivas con drones y misiles en su territorio, acciones que atribuyó a Irán y calificó como una escalada peligrosa del conflicto regional.
El Ejército estadounidense aseguró que los ataques contra Kuwait representaron una violación directa del acuerdo de alto al fuego establecido el pasado 8 de abril.
Además, medios estatales iraníes informaron que fuerzas militares realizaron disparos de advertencia contra cuatro embarcaciones que intentaban cruzar el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio internacional de petróleo.
Los nuevos enfrentamientos ocurrieron después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió sobre la posibilidad de reanudar las hostilidades. Paralelamente, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos impuso sanciones contra una agencia iraní creada recientemente para supervisar el tránsito en el estrecho de Ormuz.
Mientras tanto, Israel mantuvo operaciones militares en el sur del Líbano pese al alto al fuego acordado desde el 17 de abril. Las fuerzas israelíes bombardearon objetivos vinculados con Hezbolá en la ciudad de Tiro y declararon como zona de combate el territorio ubicado al sur del río Zahrani, cerca de la frontera entre ambos países.
El Ministerio de Salud de Líbano informó que los ataques israelíes dejaron al menos 14 personas muertas, entre ellas dos menores de edad, además de 21 personas lesionadas.