
Gustavo Matosas será el nuevo técnico del Atlético de San Luis pese a que existe un veto que le impediría trabajar en México, sin embargo, el club potosino movió sus influencias para contratarlo.
Matosas llega en medio del escándalo que ha significado el despido del triunfador Alfonso Sosa, mismo que no le llenó el ojo al ejecutivo Alberto Marrero para quien el exitoso técnico no tiene “personalidad y actuación” para estar en Primera División.
Alberto Marrero orquestó una trama para despedir a Sosa y luego pretextó que éste tenía diferencias con los jugadores, pero lo cierto, según el columnista del diario Récord “el Francotirador”, fue el propio Marrero quien le ordenó a Sosa alinear a los jugadores que mandaron de España o que incrustaron en el equipo por recomendación o acuerdos extra futbol, con la intención de que el cuadro potosino se convirtiera en “trascendente”.
Sosa habría aceptado cambiar su cuerpo técnico e incorporar a su metodología de trabajo sugerencias, supuestamente, provenientes de España, también aceptó que le impusieran al polémico argentino Ricardo Centurión como refuerzo. Centurión comenzó a poner el desorden en el equipo, se convirtió en “el chismoso de Marrero”, Sosa no lo quería en el vestidor ni en la banca, mucho menos en el campo, los últimos partidos ni siquiera salió a calentar.
Pero el Ricky tiene un padrinote, su representante en México de nombre Uriel Pérez, compañero de parranda de Marrero. Sosa sabía que lo tenían sentenciado, le advirtieron que para quedarse debía jugar Centurión, así que se fajó, no aceptó y le costó el cargo.
Ya en terreno chismoso, trascendió que el ex técnico castigaba a dos jugadores del San Luis presuntamente homosexuales, a quienes les habría llegado a llamar “putos”, algo que escucharon otros futbolistas que se habrían espantado por el lenguaje, cuando es del dominio público que entre ellos se hablan a mentadas.
Ahora resulta que Alfonso Sosa no toleraba la orientación sexual de los jugadores.
De un momento a otro el club presentará a Gustavo Matosas como su nuevo técnico. Tomará un equipo descompuesto y chismoso.