Guayaquil, conocida como la «Perla del Pacífico», ofrece a sus visitantes una mezcla vibrante de modernidad y tradición que comienza en el emblemático Malecón 2000. Este extenso paseo a orillas del río Guayas es el corazón del turismo local, donde se puede disfrutar de jardines botánicos, museos y centros comerciales. Entre sus mayores atractivos destaca La Perla, la noria más grande de Sudamérica, que ofrece vistas panorámicas espectaculares, y el Hemiciclo de la Rotonda, un monumento histórico que conmemora el encuentro entre los libertadores Simón Bolívar y José de San Martín.
Para quienes buscan un toque de historia y color, el barrio de Las Peñas es una parada obligatoria con sus calles empedradas y casas coloniales de más de 400 años. Desde allí, los turistas pueden desafiar su resistencia subiendo los 444 escalones del Cerro Santa Ana hasta llegar al faro, donde la recompensa es una vista de 360 grados de toda la ciudad. Además, en el centro histórico, el Parque Seminario —famoso por ser el «Parque de las Iguanas»— permite una interacción cercana y única con estos reptiles en medio de la urbe, justo frente a la imponente Catedral Metropolitana.
La oferta turística se extiende también hacia experiencias naturales y gastronómicas que resaltan la biodiversidad de la región. Lugares como el Parque Histórico de Guayaquil permiten conocer la arquitectura antigua y la fauna local en un entorno recreado, mientras que la Isla Santay invita a recorridos en bicicleta cruzando el río. Según información recopilada de guías actualizadas de Expedia y Trail Forth Journal, la ciudad también se ha consolidado como un destino culinario donde los restaurantes de mariscos y los tours de cacao ofrecen una inmersión total en los sabores auténticos del Ecuador.