
No existe un lugar donde la fe guadalupana este más presente que en Guadalupe, Zacatecas, un pueblo mágico diferente todos los destinos turísticos de México. Este lugar es reconocido por ser un destino cultural y religioso, el cual es visitado por miles de católicos todos los años para pedir o agradecer las bendiciones recibidas.
El Convento de Guadalupe es uno de los sitios más citados del pueblo, es reconocido porque un gran número de personas que lo visitan mencionan haber recibido milagros después de visitar la iglesia. El lugar se construyó gracias a que nobles de la zona donaron terrenos, así es como nació el convento.
Guadalupe era una zona de caza y recolección para distintos grupos étnicos, como los Guachichiles y Zacatecas. Años después tras la conquista de los españoles, el lugar ganó popularidad por su riqueza de minerales. En el año de 1578 se convirtió en un pueblo minero, en el cual se fundaron establecimientos que dieron origen a la población actual.
Entre los platillos populares de Guadalupe de encuentran el asado de boda, la birria, carnitas, frijoles charros, gorditas con guisados, pozole, quesos, tamales y de postre unas ricas torrejas. Para beber lo típico del lugar, se debe de probar el aguamiel, los atoles y champurrados. Los postres se elaboran a base de frutos del desierto: miel de maguey o de tuna, queso o panela de tuna; dulces de biznaga y dulces de leche.