Turismo (destacadas)Turismo y Gastronomia

Groenlandia; uno de los destinos más atractivos para el turismo de naturaleza

Uno de los principales atractivos es el fiordo de Ilulissat, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO

Groenlandia, la isla más grande del mundo, se ha convertido en uno de los destinos más atractivos para el turismo de naturaleza, aventura y cultura en el Ártico. Su vasto territorio de hielo, fiordos imponentes y comunidades tradicionales ofrece experiencias únicas para quienes buscan paisajes extremos y contacto directo con entornos prácticamente vírgenes.

Uno de los principales atractivos es el fiordo de Ilulissat, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO. En esta zona se encuentra el glaciar Sermeq Kujalleq, uno de los más activos del planeta, donde enormes icebergs se desprenden y flotan hacia el mar, creando un espectáculo natural que puede apreciarse desde tierra, en embarcaciones o mediante vuelos panorámicos.

La capital, Nuuk, combina modernidad con tradición inuit. Aquí los visitantes pueden recorrer el Museo Nacional de Groenlandia, conocer la historia vikinga y la cultura indígena, así como disfrutar de restaurantes que fusionan ingredientes locales con gastronomía contemporánea. Nuuk también funciona como punto de partida para excursiones en kayak, senderismo y observación de ballenas.

En el sur de la isla destaca Qaqortoq, conocida por su arquitectura colorida y su cercanía con antiguos asentamientos vikingos. Esta región ofrece un contraste marcado con el paisaje helado del norte, ya que durante el verano se pueden observar praderas verdes, ruinas históricas y pequeñas granjas.

Para los amantes de la aventura, Kangerlussuaq es una puerta de entrada al casquete polar. Desde esta localidad es posible realizar caminatas sobre el hielo continental, paseos en motonieve y expediciones guiadas que permiten experimentar de cerca la inmensidad del hielo groenlandés.

Otro de los grandes atractivos turísticos es la observación de fauna ártica. Dependiendo de la temporada, se pueden avistar ballenas, focas, renos, bueyes almizcleros y aves marinas, tanto desde la costa como en recorridos marítimos especializados.

Durante el invierno, Groenlandia ofrece uno de los mejores escenarios para contemplar la aurora boreal, especialmente en zonas alejadas de la contaminación lumínica. En verano, en contraste, el fenómeno del sol de medianoche permite actividades al aire libre durante las 24 horas del día.

Groenlandia se consolida así como un destino ideal para quienes buscan experiencias auténticas, paisajes espectaculares y una inmersión profunda en la cultura y la naturaleza del Ártico, convirtiéndose en una alternativa cada vez más valorada dentro del turismo internacional.

Seguiremos informando

Botón volver arriba