
Una semana más pasa donde la violencia y la impunidad imperan en la zona metropolitana. Esta semana en particular fue especialmente sangrienta ya que fueron registrados 15 muertos en el estado, de los cuales 11 fueron ejecutados en la zona metropolitana, los otros cuatro corresponden a muertes por distintas causas en el resto del Estado. Los incidentes donde tuvieron que intervenir elementos de seguridad y protección fueron variados, desde asaltos a cuentahabientes, hasta explosiones de bombas de gas. La cereza en el pastel fue el motín suscitado en el penal de La Pila donde un interno resulto gravemente herido, dato que ha sido negado por las autoridades.
Desde el pasado lunes 3 de junio, comenzaron las muertes en territorio potosino; la primera de ellas se suscitó en la carretera Tanlajas – Aguahedionda, donde un hombre perdió el control de su camioneta y se salió del camino. El triste fallecimiento de una mujer que intentaba rescatar su moto de la corriente ocasionada por el aguacero en Matehuala, fue la segunda pérdida de la semana; de 51 años, Cormelia Soto no soportó la fuerza del agua. Ese mismo lunes, 17 personas resultaron severamente heridas cuando un camión de pasajeros que salió de Ciudad Valles con rumbo a Nuevo Laredo se estrelló contra un tráiler en la carretera federal. Para acabar el día, fueron liberados los presuntos delincuentes que asolaban la colonia Valle Dorado, los cuales son liderados por el hijo de un policía estatal que en represalia le otorgaron vacaciones.
El primer ejecutado de la semana fue un hombre baleado por varios sujetos desconocidos en la colonia de Villas de San Lorenzo de Soledad de Graciano Sánchez; los hechos ocurrieron en poco antes de que anocheciera; esta fue la tercer muerte en territorio potosino. Después de esto, la tromba haría a los delincuentes regresar a su casa.
El torrencial de la noche del martes a la madrugada del miércoles dejaría hospitales afectados y calles colapsadas. El segundo ejecutado fue encontrado en la Delegación de Bocas, perteneciente a la capital potosina; las autoridades señalaron que el muchacho recibió dos impactos de bala, uno en el ojo derecho y otro en el antebrazo. Con signos de tortura, fue localizado el cuerpo de otro joven en la colonia Condesa al oriente de la ciudad.
La violencia se aumentaría hasta la noche del jueves, pero previo a esto, un tanque de gas explotaría en el Barrio de Santiago, dejando a un hombre en el hospital y daños materiales a su negocio de comida. Por la tarde, un hombre que salía del Banamex ubicado cerca de avenida Gálvez fue interceptado por varios delincuentes que lo despojaron de los 80 mil pesos que acababa de retirar. La sangre comenzó al caer la noche, el primer asesinato fue perpetrado en la colonia Saucito donde un sujeto recibió tres balazos y murió instantáneamente, los hechos ocurrieron en la calle López Hermosa. Un par de horas más tarde, cerca del puente Calderón en la colonia Popular, un grupo delincuencial baleó a otro hombre afuera de su casa en la calle Insurgentes.
La sangre correría el sábado desde en la mañana, ese día serían cinco las personas asesinadas en distintos puntos de la zona metropolitana. El conteo comenzaría con el hallazgo del cuerpo de un hombre, nuevamente en la Delegación de Bocas, quien fue brutalmente asesinado. Por la tarde, una mujer que atendía su pollería en la colonia Apostólica fue asesinada con arma de fuego y aunque se hizo el intento por trasladarla a un hospital, su cuerpo no resistió las heridas. Con la oscuridad de la noche, un hombre apodado “el diablillo” recibió seis balazos, varios testigos aseguran que fueron varias personas que viajaban en motocicletas. La colonia Prados de San Vicente fue el escenario de otro asesinato, los policías estatales que llegaron al lugar, gracias al llamado de los vecinos, constataron que el cuerpo presentaba un tiro en la cabeza. No muy lejos de ahí, en la colonia Hacienda de San Miguel de Soledad, otra persona fue atacada por un sujeto o sujetos desconocidos; una de las personas que vive cerca de donde ocurrieron los hechos aseguró que escuchó dos disparos. El último hecho sangriento de la noche fue un joven que recibió dos impactos de bala en la colonia Progreso, por suerte para él, estos no fueron mortales y logró llegar al nosocomio más cercano.
Desde muy temprano el domingo, se recibía el reporte de un cadáver con signos de tortura encontrado cerca del camino al Aeropuerto, cerca de la comunidad La Candelaria. El segundo muerto del día sería en el municipio de Ébano, donde un señor, a causa de un golpe de calor, se desvanecería y se golpearía la cabeza. Por la noche, vecinos de la 21 de marzo harían la chamba de los policías y detuvieron a un ladrón que en repetidas ocasiones ya habían encerrado.
La cereza en el pastel de una semana llena de violencia se suscitaría el domingo con el motín reportado en en los dormitorios 1, 2 y 3 del Centro Estatal de Reclusión de La Pila. Durante la revuelta, uno de los custodios fue secuestrado y herido con arma blanca en repetidas ocasiones; tuvo que ser trasladado de inmediato a recibir atención médica y aún no está fuera de peligro.
La violencia imperó esta semana en territorio potosino; sin embargo, donde realmente corrió la sangre fue en la zona metropolitana, siendo en la capital potosina el lugar con más reportes de asesinatos y robos. A pesar de que la delincuencia va en aumento, no hay una respuesta por parte de las autoridades encargadas de la prevención del crimen.