
Una intensa movilización policiaca se registró la tarde de este domingo 16 de agosto en el municipio de Rioverde luego de que se reportara a los números de emergencia la celebración de un torneo de peleas de gallos en donde se vulneraban todas las medidas sanitarias emitidas por la autoridad competente en el contexto de la contingencia derivada de la propagación del covid-19.
Agentes de la Fuerza Metropolitana Estatal y de la Guardia Nacional encabezaron la redada que tenía por objeto disuadir la peligrosa celebración. A la llegada de los uniformados y al intentar proceder, aficionados, organizadores y mirones corrieron en todas direcciones buscando evadir su responsabilidad.
Trascendió que los involucrados mostraron a los agentes policiacos un documento sellado por la Oficialía de Partes de la Fiscalía General de la República en donde habían informado desde el pasado 4 de agosto las intenciones de celebrar el torneo con nada más y nada menos que 40 enfrentamientos.
En el lugar, los aficionados preparaban sus apuestas mientras revisaban la programación y los contendientes, bebidas alcohólicas sobraban, la saturación era evidente. Todo era diversión hasta que les cayó la ley y terminó arruinándoles la fiesta pues fue imposible dar continuidad al programa que se tenía previsto.
Habitantes de Rioverde aseguran que este tipo de actividades se han vuelto completamente cotidianas en el municipio ante la negligencia del presidente municipal, Ramón Torres García, quien ha sido omiso ante las recomendaciones de la Secretaría de Salud para imponer orden y control en el municipio, negligencia que queda de manifiesto en el alto número de casos que se tienen confirmados de coronavirus.
Sobre el dichoso torneo, no se sabe si hubo detenciones a pesar de que, en el lugar, se encontraban más de 100 personas que violentaban abiertamente todas las recomendaciones y disposiciones sanitarias emitidas para mitigar la pandemia de coronavirus.