El cultivo de hongos comestibles comienza a posicionarse como una alternativa real para mejorar la alimentación en la Huasteca potosina, no solo por su fácil producción, sino por su alto valor nutricional.
La ingeniera agrónoma Yadira Castillo explicó que este proyecto inició en octubre del año pasado, con la siembra experimental de setas blancas, grises y rosadas para evaluar su adaptación al clima de la región. Tras comprobar que el cultivo se desarrolló de manera favorable, fue en enero cuando comenzó formalmente la producción.
Actualmente, el proyecto se desarrolla en el municipio de Tanlajás como parte del programa Sembrando Vida, donde ya operan módulos de producción en tres Comunidades de Aprendizaje: El May, San Miguel y San Benito, alcanzando una producción de hasta 37 kilogramos en cada una.
Castillo destacó que se trata de un cultivo “noble”, accesible y con alto contenido nutricional, ya que las setas contienen proteínas, calcio, vitamina D y vitamina B12 —una de las más importantes y que suele perderse en la dieta diaria—. En términos proteicos, explicó que alcanzan entre el 11.2 y 12.4 por ciento, lo que las convierte en un alimento altamente competitivo frente a productos de origen animal.
“Es un alimento limpio, seguro y con suficientes nutrientes. Comparado con un filete de bovino, su aporte es muy alto, por lo que puede convertirse en una alternativa para sustituir la carne en la dieta”, señaló.
El origen del proyecto, explicó, surgió al detectar la baja calidad de este producto en supermercados, donde frecuentemente se comercializa en mal estado. Ante ello, decidió aprovechar las condiciones climáticas de la región, como la humedad y la temperatura, para producir localmente.
Gracias a su formación como ingeniera agrónoma, pudo aplicar conocimientos sobre manejo de plagas, enfermedades y procesos biológicos del hongo, lo que permitió replicar el modelo y compartirlo con otras comunidades, impactando directamente en la alimentación de más familias.
Además de su valor nutricional, las setas también han sido objeto de estudios por sus beneficios en la salud digestiva. Su alto contenido de fibra las hace útiles en problemas de colon y digestión, e incluso investigaciones recientes las señalan como auxiliares en el tratamiento del cáncer de colon.
Finalmente, destacó que se trata de un alimento versátil en la cocina, que puede prepararse en distintos platillos, desde guisos tradicionales hasta recetas más elaboradas, lo que facilita su incorporación en la dieta diaria.
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