
El servicio eléctrico en Cuba comenzó a restablecerse lentamente el domingo, después de un apagón general que dejó a la isla sin electricidad durante casi 40 horas. Este es el cuarto corte total en menos de seis meses, lo que refleja la fragilidad del sistema eléctrico del país.
El apagón se inició el viernes por la noche debido a una falla en la subestación de Diezmero, en las afueras de La Habana, lo que provocó una pérdida significativa de generación de energía en el occidente de Cuba y la caída del Sistema Eléctrico Nacional. La falta de electricidad ha afectado a millones de personas, causando interrupciones en el suministro de agua, gas y comunicaciones telefónicas, así como el transporte público.
El director de Energía Eléctrica, Lázaro Guerra, informó que el sistema eléctrico interconectado se extendía desde Mariel hasta Guantánamo, aunque una parte del oeste de Cuba seguía desconectada. En La Habana, solo el 19% de los hogares habían recuperado la electricidad. A nivel nacional, el sistema generaba 935 megavatios, muy por debajo de los más de 3,000 megavatios que se requieren diariamente.
Cuba enfrenta una profunda crisis económica desde hace más de cuatro años, con un sistema eléctrico desgastado que sufre frecuentes averías y escasez de combustible. Las termoeléctricas del país, mayormente inauguradas en las décadas de 1980 y 1990, están en mal estado, y las centrales eléctricas flotantes y generadores funcionan con combustibles difíciles de importar debido al embargo estadounidense.
Ante esta emergencia, el gobierno cubano busca instalar al menos 55 parques solares de tecnología china en 2025, que generarán 1,200 megavatios y permitirán alcanzar un 12% de generación de electricidad con energías renovables. Para 2030, el objetivo es generar más de 2,000 megavatios con energía solar, lo que hará que el 37% de la electricidad provenga de fuentes renovables.