Ciudad Valles, S.L.P.– Lo que comenzó como un robo terminó en un asesinato brutal. Gabriel García Balleza, enfermero del IMSS, fue atacado dentro de su propia casa por personas que conocía: sus propios vecinos.
Este viernes, durante la audiencia inicial en el Centro Integral de Justicia Penal, la Fiscalía General del Estado expuso nuevos detalles del caso que han comenzado a dibujar con mayor claridad cómo ocurrió el crimen.
De acuerdo con la investigación, los hechos ocurrieron el pasado 24 de marzo, entre las 5:00 y las 9:00 horas. Sin embargo, fue hasta el día siguiente cuando un familiar, al no lograr comunicarse con él, acudió a su domicilio en la calle Consuelo, donde lo encontró sin vida.
Gabriel estaba boca abajo, con pies y manos atados. Paramédicos confirmaron que ya no presentaba signos vitales.
Las indagatorias apuntan a que el móvil fue el robo. Del domicilio sustrajeron dos pantallas —de 60 y 50 pulgadas— y dos teléfonos celulares.
Los presuntos responsables, identificados como Alan “N” y Juan Eduardo “N”, no eran ajenos a la víctima. Eran vecinos y, según la investigación, habrían ingresado al domicilio con su consentimiento.
No era la primera vez.
La Fiscalía reveló que en un robo previo ya habían sustraído bocinas y un dispositivo inteligente tipo Alexa, lo que evidencia que conocían la dinámica del lugar y aprovecharon la confianza.
La detención de ambos se logró tras un error que terminó por delatarlos: uno de ellos confesó el crimen a un conocido, a quien incluso amenazó con hacerle lo mismo si no le pagaba un adeudo relacionado con los objetos robados. Esa declaración abrió una línea clave que llevó directamente a los responsables.
En este segundo ingreso al domicilio, ya no solo robaron. También le quitaron la vida. Gabriel fue golpeado, sometido y finalmente asfixiado con una prenda de vestir.
Durante las diligencias, agentes de la Policía de Investigación realizaron un cateo en la vivienda de los detenidos, donde aseguraron una de las pantallas robadas. El resto de los objetos fue localizado en distintas casas de empeño, donde habían sido vendidos.
Pero el caso no está cerrado.
La Fiscalía confirmó la participación de un tercer implicado, quien actualmente se encuentra prófugo y ya es buscado por las autoridades.
En la audiencia, ambos detenidos se reservaron su derecho a declarar. El juez les imputó los delitos de homicidio y robo, y les dictó prisión preventiva como medida cautelar.
El proceso continuará el próximo 12 de abril a las 13:30 horas, cuando se lleve a cabo la siguiente audiencia.
Seguiremos informando.