Una controversial discusión surgió entre la comunidad de padres de familia y la directiva del Colegio Terranova, tras viralizarse las denuncias sobre el contenido de una clase de sexualidad que los padres califican como escandalosa. La controversia se centra en la proyección de un supuesto video de sexo explícito y en la vulneración de la integridad emocional de los estudiantes de nivel básico.
De acuerdo con los testimonios de las familias afectadas, el núcleo del conflicto radica en la presentación de videos con contenido lésbico-gay que, aseguran, fueron proyectados sin filtros de edad ni previo aviso a los padres. Los tutores sostienen que bajo la fachada de la diversidad, la institución ha intentado implementar una agenda ideológica que sobrepasa los límites éticos de la educación. El escándalo se intensificó al descubrirse ejercicios en las libretas de los menores que incluían preguntas sobre dimensiones de órganos sexuales y el inicio de la vida erótica, aspectos que los padres consideran una forma de corrupción de menores.
El reporte de los hechos describe escenas de tensión dentro del aula. Los padres informaron que, ante el contenido visual, varios alumnos manifestaron sentimientos de asco, confusión e incomodidad, llegando incluso a intentar abandonar el salón de clases. No obstante, las denuncias señalan que la docente a cargo cerró el paso a los estudiantes de forma violenta, obligándolos a permanecer en sus sitios y a terminar de ver la proyección. Este acto ha sido calificado por las familias como una privación de la libertad y una violación directa a los derechos humanos de los menores, quienes habrían regresado a casa traumatizados por la experiencia.
La postura de los padres frente a la respuesta del colegio ha sido de rechazo absoluto, consideran es insuficiente la disculpa ofrecida por la maestra involucrada, acusando a la dirección de proteger a la docente en lugar de velar por la seguridad de las víctimas. Los tutores recalcaron que pagan colegiaturas de alto nivel esperando una formación de excelencia, no una exposición a material que consideran pornográfico.
Finalmente los padres de familia exigen una intervención inmediata de las autoridades estatales para sancionar a los responsables y establecer protocolos que impidan la difusión de contenidos que no cuenten con su consentimiento informado.
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