
Como ya es costumbre, una vez concluido el periodo ordinario en el Congreso del Estado, el abogado José Mario de la Garza publicó su Congreso Calificado y, como ya es costumbre: chafeó. El litigante privilegia la cantidad, por lo que los legisladores se sienten obligados a sacrificar la calidad, con tal de que los vean más y más veces en la tribuna.
En la “nueva” metodología utilizada para su Congreso Calificado, José Mario de la Garza toma en cuenta:
Iniciativas presentadas; Puntos de acuerdo presentados; Iniciativas aprobadas; Puntos de acuerdo aprobados; Legislador transparente; Iniciativas caducas; Puntos de acuerdo caducos; Inasistencias y retardos; Negligencia contra las iniciativas ciudadanas; y Conducta notoriamente perniciosa”.
Para el abogado y su metodología, sólo 12 de los 27 diputados aprobaron el trabajo legislativo, 5 de ellos de panzazo, mientras que el resto reprobó y el Mijis fue el único que rebasó el 0, inexplicablemente y fuera de toda lógica de evaluación “normal”, Pedro sacó -3, que, en honor a la verdad, lo merece. Del chavoruco sólo se saben dos cosas: que andaba de mapache en Aguascalientes y los autoatentados que Pineda le avaló.
Congreso Calificado posiciona a Bety Benavente como la mejor del periodo con una calificación de 9.5, que pudieran ser merecidos, pues la diputada se opuso a la linea de su partido y del gobernador, votando a favor de los matrimonios gay en SLP, gracias a lo que nuestro estado entró a la onda del respeto a la diversidad, además la priista se ha convertido en una ferrea denunciante de la inseguridad que afecta a todos los potosinos. Lamentablemente a José Mario de la Garza eso no le importó, privilegió la cantidad de ocasiones en que Bety se subió a la tribuna a decir ¡hola!
En segundo lugar sitúan a Pepe Toño, que descendió un escalafón en la prestigiada evaluación. Al panista lo premió primero por intentar incrementar el agua en un 40% y ahora por presentar, defender y lograr la aprobación de modificaciones a la Ley de Alcoholes, con la que los depósitos de cerveza podrían vender alcohol más “fuerte” ya que pasó la graduación menor de 5% a 15%, ni qué decir del incremento al horario y, lo peor, quitó a la autoridad las facultades para clausurar negocios o cancelar licencias de ventas de alcohol, con la propuesta de Pepe sólo se clausurarán refrigeradores, válgame Dios con la ideota. Afortunadamente gobierno ya anunció que la vetará.
En tercero, cuarto y quinto lugar están Martín Juárez, Martha Barajas y Ricardo Villarreal. Del priista no se recuerda nada además de su falta de dicción al leer; de la maestra trascendió su iniciativa para donar libros usados para crear bibliotecas en escuelas públicas; de Ricky sólo se difundió la ideota para que un día a la semana los museos del estado fueran gratis, sin tomar en cuenta que eso ya ocurría.
El sexto lugar lo ocupa Edgardo Hernández, quien en justicia debió ocupar un mejor lugar, pues logró un incremento salarial, aún no aplicado, para policías, ministerios públicos y custodios.
Los lugares 7, 8 y 9 fueron para Oscar Vera, María del Consuelo Carmona Salas y Charo Sánchez. Del maestro Vera sólo trascienden las groserías e insultos en contra de sus compañeros legisladores, de las dos diputadas no se sabe nada.
El lugar número 10 es para el xenófobo Rubén Guajardo, quien en busca de reflectores se convirtió en una especie de Donald Trump, acusando a los migrantes centroamericanos de delincuentes, poco le falta al panista para llamarlos “bad hombres” y pedir un muro entre México y Guatemala.
El lugar número 11 lo ocupa la perredista María Isabel González Tovar, quien no ha soltado el tema del agua. La diputada logró que el director de INTERAPAS, Ricardo Fermín Purata, compareciera ante la Comisión del Agua, desde ya ha anunciado que dará batalla para que en el 2020 no se incremente, irracionalmente, el costo del vital líauido.
El lugar 12 está Cándido Ochoa, quien se ha apoderado de la estructura administrativa del Poder Legislativo y da batalla en el Judicial y Ejecutivo.
El resto de diputados está reprobado.
José Mario de la Garza, pasa de largo que el diputado Eugenio Govea logró cabildear para que el fiscal Federico Garza compareciera ante la LXII Legislatura. Tampoco le pareció relevante que gracias al cabildeo de Edson Quintanar se hubieran aprobado las bodas entre personas del mismo sexo, muy a pesar de poderes fácticos y del gobernador Juan Manuel Carreras.
Entre las cosas negativas que ocurrieron en la legislación y que deberían ser tomadas en cuenta está que al principio de la legislatura los diputados echaron por tierra las cuentas públicas de municipios, mismas que ahora debieron aprobar tal cual les fueron presentadas, no les cambiaron ni una coma. El segundo periodo ordinario de sesiones se convirtió en reculón, pues por unanimidad aprobaron iniciar un juicio político en contra del secretario de Seguridad Pública, Jaime Pineda, ya se echaron para atrás.
Debe recordarse también el escandalazo que se generó luego de que el diputado Mario Larraga toqueteó a la diputada Paola Arreola, además la trifulca que se armó entre los guarros del legislador del PES y reporteros de la fuente.
Ni qué decir del escándalo por los despidos de Marcelina Oviedo y Roy González Padilla, los dos, posiciones de MORENA, no quieren soltar el hueso, tienen demandado al Poder Legislativo por fuertes cantidades.
Por lo demás el trabajo legislativo es como las evaluaciones de José Mario de la Garza, más de cantidad que de calidad.
En Congreso Calificado dicen que esta, la de julio, es la tercera evaluación, pero apenas concluyó el segundo periodo ordinario de sesiones, se desconoce de dónde sacó el abogado una tercera evaluación al trabajo de los diputados, y así da clases de Derecho Civil a las 7 de la mañana en la Facultad de Derecho de la UASLP.