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[VIDEO] Celebra la Iglesia católica nuevas ordenaciones sacerdotales

* En un acto de fe, amor y devoción cuatro familias entregaron a sus hijos al servicio de la Iglesia Católica * El Obispo Roberto Yenny García y el Obispo Emérito concelebraron la misa

Ciudad Valles, S.L.P.- En un actos de fe, alegría y devoción fueron ordenados cuatro nuevos sacerdotes en la Diócesis de Valles. En una misa concelebrada por el Obispo Roberto Yenny García y el Obispo Emérito Roberto Octavio Balmori Cinta.
Los nuevo sacerdotes son Silviano Martínez González, su Parroquia de Origen es la de San José en Huichihuayán, tiene 31 años y el Santo de su Devoción Santa Teresa de Ávila. El Padre Venustiano Apolinar Hernández es originario de la Parroquia la Purísima Concepción en la Lima, tiene la edad de 34, el Santo de su devoción San Juan María Vianney. Ricardo Alexis González Díaz es el tercer presbítero ordenado, tiene su origen en la Parroquia del Corazón de Jesús y Virgen de Guadalupe, tienen 31 años y el Santo de su devoción es San Antonio. Finalmente el cuarto Diácono ordenado como sacerdote fue José Luis Padrón Palomo, quien tiene su origen en la Parroquia de la Inmaculada Concepción, Rascón, S.L.P. El Santo de su devoción es San José y San Luis, Rey de Francia.
La misa comenzó a las 12 del mediodía trascurrieron los minutos hasta que llego el momento de la unción, un acto solemne los diáconos fueron nombrados uno por uno, al levantarse de su asiento fueron despedidos por sus papás, dándole la bendición la madre de cada uno.
Subieron al altar mayor tras unas palabras se acuestan en el suelo mientras todos rezan las letanías de los santos: es el momento de la postración. En latín, la palabra simplemente significa acostarse hacia adelante. Simbólicamente, en el día de la ordenación, esta actitud del cuerpo es el signo de la entrega total de la vida a Dios. En efecto, en la liturgia, los gestos realizados tienen por objeto unir el alma y el cuerpo en un mismo sentimiento.

Imposición de manos y la plegaria de ordenación

El momento más importante de la celebración es el que componen la imposición de manos y la plegaria de ordenación. El gesto y la palabra se complementan en la liturgia: la plegaria de ordenación es la que determina el gesto de la imposición de manos, y nos permite captar su sentido.

El signo de la imposición de manos ha significado la invocación del don del Espíritu. Es el gesto por el que el obispo va a conferir el sacramento del Orden en el grado de presbítero. Después de este acto los miles de feligreses oraron en silencio, mientras todos los sacerdotes caminan frente a los nuevos sacerdotes para imponer también las manos sobre el ordenando, como signo de corresponsabilidad.

Posterior a ello un grupo de sacerdotes los ayudaron a ponerse la estola al modo presbiteral –es decir, cayendo sobre el pecho– y encima de ella la casulla. Es el signo visible del ministerio que va a ejercer de ahora en adelante en la liturgia, presidiendo al pueblo de Dios.

El Obispo Roberto Yenny García tomando asiento en el medio del altar mayor, comenzó la unción del Santo Crisma, que se usa en los sacramentos que solamente se pueden administrar una vez, porque suponen una configuración con Cristo que, por su propia naturaleza, es definitiva: el Bautismo, la Confirmación. En el caso de la ordenación presbiteral el nuevo sacerdote es ungido en las manos, porque esas manos son las que consagrarán, bendecirán, tocarán, haciendo presentes los gestos mismos de Cristo.

El cáliz y la patena con la que se va a celebrar la Eucaristía se entregaron a los nuevo presbíteros, indicando así el deber de presidir la celebración eucaristía y de seguir a Cristo crucificado, cuya muerte y resurrección es actualizada sacramentalmente en la celebración de la Eucaristía.

Finalmente el abrazo del obispo al nuevo presbítero y también de los presbíteros concelebrantes, en señal de acogida en el ministerio, sellará con el gozo y la alegría el rito que la feligresía está viviendo.

Posterior al acto los nuevos sacerdotes se dirigieron a los asistentes para brindar por primera vez la comunión, siendo las primeras personas en recibir de sus manos el cuerpo de Cristo sus padres, quiénes orgullosos presenciaron ya el desempeño de su profesión.

«Felicidades a nuestros nuevos sacerdotes. Que Dios les bendiga y los acompañe en este caminar, que sean siempre un guía para el servicio del pueblo de Dios…», fueron parte de las palabras finales de la eucaristía.

Seguiremos informando.

MUNICIPIO SOLEDAD GRACIANO SANCHEZ
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