
En esta ocasión vale la pena reconocer y conmemorar un plato poco conocido para muchos, es el Caldo de Piedra, un platillo de origen prehispánico que crearon los antiguos chinantecos. Su origen nace de la necesidad de aprovechar los insumos locales, era servido para gobernantes y visitantes distinguidos de la comunidad, posteriormente, según la tradición, solo se preparaba por hombres con la finalidad de honrar a la mujer como símbolo de devoción y agradecimiento.
Es en San Felipe Usila, comunidad donde los nativos han conservado la preparación de este caldo por mucho tiempo, ya que para ellos representa su identidad étnica y cultural que simboliza convivencia, unidad, respeto y paz entre la comunidad. Su preparación es en forma colectiva dividiéndose las tareas de pescar, conseguir los ingredientes, buscar la leña, hacer la fogata y seleccionar las piedras para calentarlas al rojo vivo, mismas que serán colocadas una a una (solo dos, máximo tres) dentro del agua fría para llevar a cabo la cocción. El caldo se conforma por camarones, pescado, cebolla, jitomate, cilantro, chile y epazote mismos que en escasos tres minutos estarán listos para ser llevados al paladar, por supuesto, la última piedra se retira antes de esto y se le agrega limón al gusto.
El municipio se encuentra al norte del estado de Oaxaca, su nombre en lengua chinanteca significa pueblo agrio debido a la abundancia de naranjas, también es conocido como morada de colibríes por su extensa producción de vainilla. Su ubicación geográfica se encuentra dentro de la región del Papaloapan, por eso tantos arroyos, manantiales y mucha vegetación, lo que permitía tener abundancia de camarones y peces.
Hoy en día el Caldo de Piedra se prepara y se sirve en jícaras de manera individual pero anteriormente su procedimiento era en piedras grandes que se encontraban a la orilla del río, estas eran labradas en forma cóncava hasta adoptar la forma de olla con una profundidad de cuarenta centímetros y setenta de diámetro aproximadamente lo cual permitía que más o menos un grupo de veinte personas se sentara a comer conjuntamente alrededor, la evidencia de esas piedras labradas, aún se puede apreciar a la orilla del río.
Las piedras son usadas solo una vez y después son regresadas a la naturaleza, la leña que se utiliza para calentarlas es de encino y el proceso de calentamiento de estas es de casi dos horas. Cabe mencionar que en la actualidad, las mujeres se involucran más en toda esta labor sin perder la receta original. Si visitas San Felipe Usila y quieres degustar de este plato ancestral, te recomiendo el Comedor Prehispánico Caldo de Piedra que se encuentra abierto de lunes a domingo, pues aunque existen varias opciones para probarlo, este es considerado el mejor lugar para ello.